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IURI PEREIRA / CANTALEJO

Un duro golpe. Ese es el sentir de gran parte de los vecinos de Cantalejo. El confinamiento de 14 días –ya concluido- ha asestado un derechazo a los habitantes del vilorio. Una semana después del levantamiento de la orden, Cantalejo trata de sortear el impacto.

Desde que la Junta de Castilla y León solicitara al Juzgado Contencioso Administrativo el confinamiento de la localidad, también de Carrascal de Río, las calles se convirtieron en un verdadero desierto. Como cabecera de la comarca, Cantalejo recibe la afluencia continua de personas venidas de los pueblos de alrededor. Tan habitual en tierras segovianas, durante el verano, su población se multiplica: dos o tres veces más almas de las censadas.

Tras conocer la noticia, los veraneantes huyeron. Las calles de Cantalejo, que en agosto rebosan de actividad, presentaban la apariencia, más bien, de una fría tarde de febrero. Se marchaban con sus maletas a todas partes de España: Madrid, País Vasco, Aragón y Cataluña… “No sé si vale para algo el confinamiento cuando dejan salir a tanta gente. A mí eso me preocupa más que poder visitar Cantalejo”, no duda en afirmar César Lobo, vecino de Cabezuela –a tan solo 2 kilómetros-.

Aunque no todos decidieron marcharse. Entre los que apostaron por quedarse figura Isaac Pinilla, residente en Madrid que pasa sus veranos en Cantalejo. Argumenta que no detectó que “nada hubiese cambiado demasiado como para que seguir las vacaciones en Cantalejo supusiera un riesgo para mi familia o para mí mismo”. Como también apuntan otros vecinos, “se penalizó más a Cantalejo que a otros pueblos que aparentemente estaban en unas condiciones parecidas a las de nuestro”.

Algunos negocios se vieron obligados a reducir su horario, y los vecinos tuvieron que adaptarse a la nueva situación. “Hemos tenido que ser más previsores. En algún momento hemos pensado ir a comprar algo y, claro, no nos acordábamos de que habían cerrado antes de lo habitual”, comenta Andrés Benito, jubilado de Cantalejo. Otros locales, sin embargo, persistieron en un intento frustrado de mantener a sus clientes. Pero lo cierto es que todos, en mayor o menor medida, han notado los efectos del confinamiento.

Las actividades de ocio en el exterior se dieron contra el muro de la Guardia Civil. Andrés Benito explica que “todas las mañanas, un grupo tres o cuatro personas íbamos a jugar al golf a Valdemazo – Cabezuela-, pero teniendo en cuenta las restricciones, no lo hemos podido hacer por el confinamiento”. Sin embargo, cuenta que, como alternativa, ha pasado más tiempo con sus nietos “montado en bici por el pueblo”.

Andrés Benito, jubilado. / E.A

No se salvan tampoco los habitantes de los pueblos vecinos. “El confinamiento de Cantalejo a quien más afecta es al pueblo de al lado”, concluye César Lobo, titular de un negocio de carpintería en Cabezuela. “Somos nosotros los que sufrimos las consecuencias”, continúa. Las estrictas medidas de aislamiento dejan a los vecinos de Cabezuela sin algunos suministros que consideraban necesarios para su actividad laboral. “Los autónomos dependíamos del agente de turno para poder pasar. Tengo que dar un servicio a los clientes y la Guardia Civil no lo ponía fácil”, lamenta Lobo, quien añade que el virus “se combate antes”.

Con el futuro en mente

Solo queda mirar hacia delante. Ahora, los habitantes de Cantalejo buscan dar la vuelta a la situación y desprenderse del persistente rastro del confinamiento. Esa es la ilusión con la que han afrontando la primera después de abrir sus puertas. Cantalejo se ha asomado ya al horizonte de la nueva ‘nueva normalidad’, que, esperan, diste en gran parte de lo que fue la vieja ‘nueva normalidad’.

Sea como sea, los datos que maneja la Zona Básica de Salud de Cantalejo son muy favorables, lejos de los presentados hace unas semanas. Cabe mencionar que esta zona básica engloba a 22 municipios más, es decir, no son datos referentes únicamente al pueblo cabecera de comarca. Rápidamente el confinamiento surtió efecto y la situación epidemiológica se revirtió. En la última semana de confinamiento apenas se cuantificaron nuevos casos, con una caída del 88% en el número de contagios, según apuntan fuentes municipales. Tampoco constan nuevos brotes, y buena parte de los que en aquel momento dieron positivo en las pruebas PCR, ahora con resultados negativos, hacen vida con total normalidad.

El descenso de la incidencia, comentan, se ha producido gracias al ejercicio responsable y consecuente de sus habitantes, conscientes de que la situación no debía prolongarse por más tiempo, con todo lo que aquello supondría para los habitantes de la ciudad. Se muestran sinceros en declarar que el confinamiento “no era justo” o, cuando menos, “demasiado estricto”. Consideran que fueron demasiados los días aislados, teniendo en cuenta la vertiginosa recuperación de la situación epidemiológica.

Un golpe que los negocios confían esquivar y recuperar, de esta manera, la confianza de sus clientes a medida que, esperan, el municipio recupere la normalidad económica.

La reactivación de la economía se plantea ahora, cuando el confinamiento se ha diluido por completo, como el objetivo principal de los negocios de localidad. “Esta semana se ha notado la mejora y el pueblo se ha vuelto a estabilizar un poco”, asegura Javier San Inocente, vecino y propietario de una empresa de muebles. Y es que los briqueros se muestran preparados para afrontar lo que queda del mes de septiembre.

Javier San Inocente, vecino de Cantalejo. / E.A

‘SONRÍE Cantalejo’

Lo tienen claro: Cantalejo quiere seguir siendo Cantalejo. Mostrar su optimismo después del confinamiento se torna fundamental para conseguir desprenderse definitivamente de su pesada huella. Consideran que es momento de levantar el ánimo de los vecinos y apelar al sentimiento de unión, de pertenencia; convencidos de que Cantalejo puede –y debe- seguir ‘sonriendo’.

La campaña popular ‘Sonríe Cantalejo’ tiene como objetivo reactivar el municipio y mirar hacia el futuro. De esta manera, busca lanzar un mensaje positivo, de tranquilidad, de que Cantalejo es un lugar seguro para todo el que desee volver, pero, sobre todo, de que debe “recuperar la sonrisa” y la ilusión, después de dos semanas difíciles. Un mensaje que trata de resumir el eslogan de la campaña: ‘la alegría de vivir y volver a Cantalejo’.

Con este objetivo en mente, y desligado de cualquier motivo empresarial, un grupo de más de 100 personas de todos los sectores del municipio y de edades dispares han sacado adelante esta iniciativa popular que ha conseguido llegar a todos los rincones de la comarca. Javier San Inocente, uno de los portavoces de ‘Sonríe Cantalejo’, cuenta que “es una idea que llevaba rondando desde el primer confinamiento, pero que no ha sido hasta ahora cuando nos pusimos manos a la obra”.

Se hizo un grupo de Whatsapp en el que todos íbamos aportando ideas”, explica San Inocente. Asume que, al principio, “fue un poco difícil poner de acuerdo a tanta gente”. Sin embargo, la ilusión y las ganas que los movían facilitaron el trabajo. “Hemos acabado participando todos de alguna forma”.

Una campaña que ha adoptado varias modalidades: desde ‘flyers’ y carteles; cuñas publicitarias en las cadenas de radio, no solo de la provincia, sino también a nivel regional; hasta un vídeo promocional, que, según comentan varios colaboradores de la campaña, “ha tenido un gran apoyo en el pueblo”.

Hasta 10.000 ‘flyers’ se llegaron a repartir en alrededor de 70 pueblos, a unos 25 kilómetros a la redonda.

En el municipio, la campaña ha sido recibida positivamente. Los vecinos briqueros creen que se trata de una “grandísima iniciativa popular”, que sin duda ha ayudado a “levantar el ánimo de todos los vecinos”. “Se podrá ver que Cantalejo ha superado la cuarentena y que nuestro pueblo es un lugar seguro”, asegura Andrés Benito, quien añade que están “esperando a vecinos, familiares, amigos y turistas con los brazos abiertos”.

En la misma dirección apunta Isaac Pinilla, quien considera que “esta iniciativa una vez más demuestra la unidad de nuestro pueblo y el compromiso para con el mismo”. Fuera del municipio también ha gustado la iniciativa. César Lobo, vecino de Cabezuela, reitera en la idea: “es un apoyo para la gente del pueblo; les ayuda a levantar la cabeza”.

‘Sonríe Cantalejo’ no se detiene aquí. “Nuestra intención es que dure en el tiempo”, afirma San Inocente. “Tenemos en mente, en un futuro, impulsar otras campañas o, incluso, hacer alguna feria o evento”. El objetivo no es otro que poner en relieve la importancia de este tipo de iniciativas para con el medio rural. Una idea que dicen llevar con ellos: ayudar creando futuro.

Caras conocidas

El video promocional, por otra parte, ha conseguido reunir a alrededor de 40 famosos y personalidades de la televisión o del cine, también músicos, humoristas y deportistas.
Es el caso de Javier Navares, Quique San Francisco, Millán Salcedo, el torero Paco Ureña, Perico Delgado o Jorge de Frutos, actual jugador del Levante. Todos quieren contribuir, en la medida de sus posibilidades, a difundir un mensaje de ánimo y mostrar su apoyo moral.

La idea del video surgió, cuentan sus promotores, de forma espontánea y “casi como un reto”, no sabían si serían capaces de reunir en un video pequeñas piezas cortas de tantas personalidades.

Javier Navares, una de las personalidades del vídeo. / E.A

“Estuvimos pensando de qué manera podríamos llegar a más gente con un mensaje de ánimo y tranquilidad a nuestros vecinos y visitantes, tras el confinamiento. Finalmente, decidimos pensar en grande e intentar buscar el apoyo de personas reconocidas. Ha sido un desafío, pero lo hemos conseguido”.

Así ha sido. “El video ha contado con un apoyo impresionante”, menciona Andrés Torres, vecino y uno de los promotores de la campaña. En Facebook, el impacto ha sido “tremendo”, llegando a más de 20.000 personas desde su publicación. También se puede visitar en Youtube, con la intención de que la grabación llegue los más lejos posible y “se mueva por las redes y haga efecto por sí sola”.