Mónica de la Fuente, nueva alcaldesa del municipio de Cobos de Fuentidueña. / El Adelantado
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Mónica de la Fuente es la nueva alcaldesa del municipio. Es una mujer de 45 años con carácter y decidida a enfrentarse al nuevo paso que ha dado en su vida. A pesar de su inexperiencia política tiene muchas ganas de emprender una legislatura limpia, efectiva y memorable para la historia de su pueblo. Quiere arreglar los desperfectos y carencias, que retrasan al municipio impidiendo el desarrollo tecnológico y comunicacional, con el objetivo de mejorar la vida de sus vecinos, que han depositado su confianza en ella.

— ¿Cuál ha sido su trayectoria política?
— Hasta este momento, nunca había tenido relación con la política. De hecho, me considero gestora, no política, ni creo que vaya a sentirme como tal ni ocupando el puesto de alcaldesa.

— ¿Cuál es su experiencia profesional y formación? ¿A qué se dedica actualmente?
— Desde que salí de mi pueblo natal, San Miguel de Bernuy, y me fui a Madrid a seguir estudiando y trabajando, como muchos de mi generación, he ido formándome como contable en primer lugar, mientras trabajaba en Burger King como auxiliar de gerencia. Más tarde me trasladé a Benidorm, donde resido y ocupo el cargo de gerente en una Administración de loterías propiedad familiar. Actualmente estudio el grado de Psicología en la UNED que compagino con mi trabajo, mi vida familiar y ahora, con la Alcaldía.

— ¿Cuál o cuáles son los motivos por los que se presentó a la Alcaldía?
— Por la necesidad moral de que mi pueblo, en el que poseo una casa y he pasado largos e intensos periodos de mi vida, tuviera parte de lo que me dio cuando era niña.
Considero que este pueblo, también mío, necesita la oportunidad de no vaciarse, de seguir luchando por él y por las gentes que aún quedan aquí. Según el Instituto Nacional de Estadística con fecha uno de Enero de 2017, Cobos de Fuentidueña es el tercer pueblo más envejecido de España.

Cada vez que un pueblo deja de existir se pierde un trozo de nuestra historia. Sus 34 habitantes, cada vez menos y más mayores, necesitan ser atendidos. Los pocos agricultores que quedan en la comarca necesitan más apoyo institucional.

Me gustaría incidir en este punto, que para mí es apasionante: ¡Sin agricultores no podríamos vivir!. Sin agricultores no hay trigo, sin trigo no hay pan, y así podríamos seguir hasta que nos diéramos cuenta de lo importantes que son.
Seguramente en la distancia no podré hacer todo lo que me gustaría, no obstante, con obstinación y ganas, intentaré hacerlo lo mejor que pueda.

— ¿Qué retos o proyectos va a cabo durante su legislatura?, ¿podría citarlos y explicar alguno de ellos?
—Por ejemplo: Conseguir que un individuo que vive en Cobos tenga el mismo derecho a una asistencia médica que uno que vive en una ciudad, eso, ¿es un reto , proyecto o necesidad?. Yo sé que tienen el mismo derecho, pero, a mi pueblo solo va el médico un día a la semana.

Quiero propiciar que los inmuebles deteriorados que corren peligro de caer y hacer daño sean rehabilitados.

También me gustaría conseguir un transporte público más fluido. Al ser pocos, hasta la Iglesia nos racionaliza las Misas. Las nuevas tecnologías también deben mejorar en Cobos, sin ellas. Estamos en esta era en la que todo está informatizado y se aboga por trabajar desde casa.

— A su juicio, ¿cuáles cree que son las necesidades de esta comarca?
— Como bien he comentado anteriormente unas de las carencias básicas son la sanidad, el transporte, el comercio, la tecnología y por supuesto, sus gentes, que como yo, tuvimos que salir un día para buscarnos la vida y que soñamos con volver.
— ¿Cómo tienen divididas las áreas o concejalías?

— Somos tres personas que vamos al unísono: Isabel Serrano García; primer teniente alcalde que se encarga de estar ahí entre Cobos y Segovia, gestionando, Mariano Iglesias Sanz; segundo teniente alcalde. Ha sido alcalde durante 28 años y vive en Cobos, él es el que sigue velando por que todo funcione como por ejemplo la luz, el agua, etc. Y por último yo, que sólo soy la alcaldesa y voy llamando a todos, para ver cómo van las cosas.

— ¿Teme no ser respetada por ser una mujer ocupando el puesto de alcaldesa?—
— No lo he pensado. Si en algún momento pasa sentiré verdadera pena y por supuesto repugnancia hacia esa situación pero demostraré que me puedo equivocar por ser persona, no por ser mujer.

— ¿Por qué cree que es la persona indicada para el cargo?
— Esta pregunta deben de contestarla las personas que me votaron, pero no ahora, sino dentro de cuatro años.

— Para finalizar, ¿le gustaría añadir algo más?
— Hago hincapié en la necesidad de mantener la dignidad de nuestros pueblos pequeños, por ende, los derechos individuales se ven mermados por ser pocos en población.
Desde la Diputación de Segovia se esfuerzan en darnos cobertura, no obstante; desde aquí les pido paciencia y cariño conmigo y con los alcaldes, que como yo, somos nuevos en esto, y es por ello que vemos las cosas diferentes y quizás, nos excedemos en las peticiones.