Cabalgando por España

François Léveillé y Laurent Balmana, dos jinetes que invertirán más de tres meses en una ruta desde El Rocío hasta Bourges, en las cercanías de París, recalaron en Caballos La Vereda

Como aquella ardilla de la que se decía que era capaz de cruzar España de punta a punta sin bajar de los árboles, dos expertos jinetes, François Léveillé (69 años) y Laurent Balmana (46 años), iniciaron hace ya casi un mes, en El Rocío, una ruta a caballo, que tras recorrer España de sur a norte acabará, en una fecha todavía no determinada, en la localidad francesa de Bourges, situada a unos 200 kilómetros de París.

Partiendo desde el Parque Nacional de Doñana, los dos aventureros se dirigieron a Guillena, en Sevilla. Allí tomaron la denominada ‘Vía de la Plata’, hasta Peromingo, donde se desviaron en dirección a Galisteo. En este punto enlazaron con la Cañada Real Soriana Occidental. Pasaron después alguna dificultad en la provincia de Salamanca, entrando posteriormente en la de Ávila y, a continuación, en la de Segovia, donde han ido faldeando la Sierra de Guadarrama.

La pasada semana, ambos jinetes recalaron en Caballos ‘La Vereda’, en Riaza, un centro de referencia a nivel nacional en lo relativo a turismo ecuestre, donde pudieron reponerse de la etapa precedente. De momento, ya llevan más de 800 kilómetros de los cerca de 2.000 que tiene el recorrido, en el que invertirán, aproximadamente, tres meses y medio.

La pregunta de por qué eligieron nuestro país para emprender una ruta de largo recorrido a caballo resultaba obligada. “Es un sueño poder viajar por las cañadas y caminos de España y conocer a sus gente”, respondió Léveillé.

Acompañan a los dos jinetes cuatro caballos castrados, con edades de entre seis y 19 años, de varias razas: un trotón francés, un español y dos berberiscos. En cada etapa Léveillé y Balmana montan un caballo, encargándose los otros dos de llevar el equipaje y la comida de los dos jinetes y las monturas. Como es lógico, los cuatro caballos van alternando su trabajo.

De España, destacan “la amabilidad de la gente y su hospitalidad”. Y en cuanto al estado en el que encuentran las cañadas por donde pasan, estiman que “son muy adecuadas para el turismo ecuestre”, por la buena calidad del firme y “los excelentes paisajes y montañas”. En referencia a Caballos La Vereda, subrayaron el “exquisito trato” recibido por parte de sus propietarios, agregando que tal hípica “es un oasis para los jinetes de turismo ecuestre que practican su afición en el centro de España”.

Y, de igual modo, quisieron recordar que España cuenta con un recurso natural y turístico “único en el mundo”, su red de cañadas, de cerca de 14.000 kilómetros, poniendo como ejemplo de todas ellas la Cañada Real Soriana Occidental, la más larga. Un recurso que permite hacer turismo ecuestre, senderismo y bici de montaña. Un recurso, en definitiva, del que todos los españoles deberían estar orgullosos.