Manuel Galatas y Enrique López-Pozas, responsables de BioAmmo. / El Adelantado
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La compañía biotecnológica española BioAmmo, dedicada a la fabricación y distribución de cartuchos biodegradables para caza y tiro deportivo, contratará a una veintena de trabajadores para su fábrica ubicada en el municipio segoviano de Santa María la Real de Nieva.

Estas contrataciones, que comenzarán a hacerse efectivas de forma progresiva en el último trimestre del año, permitirán que la compañía alcance una plantilla de 45 empleados en el segundo trimestre de 2021. Las incorporaciones serán posibles gracias a una reciente ampliación de capital realizada por BioAmmo por valor de 3,3 millones de euros. Con esta operación, la compañía adquirirá una segunda línea de producción que estará disponible durante el segundo trimestre de 2021 y será una línea adaptada a materiales biodegradables y, por lo tanto, más eficiente que la actual. Esta ampliación permitirá pasar de una producción actual de 20 millones de cartuchos a 100 millones el próximo año. Las naves actuales de la fábrica permiten la instalación de hasta 3 líneas completas de producción que podrían estar operativas en el año 2022.

A pesar del contexto económico desfavorable producido por el impacto de la Covid-19, la compañía ha conseguido cerrar dicha ampliación en la que han participado varios family offices, que han completado un 48% del capital; accionistas minoritarios a través de la plataforma de financiación compartida The Crowd Angel, que han suscrito el 32% del importe y accionistas actuales, que han aportado un 20%.

Con una inversión inicial de 8 millones de euros, BioAmmo finalizó la construcción de la fábrica en agosto de 2019, y después de varios meses de investigación y pruebas empezó a producir sus primeros cartuchos en diciembre del 2019.

El interés por este primer cartucho totalmente biodegradable es muy alto en todos los mercados. BioAmmo es la única fábrica del mundo que ha sido capaz de crear los primeros y únicos cartuchos biodegradables y biocompostables, lo que significa que no dejan ningún tipo de residuo tóxico en la naturaleza ni precisan de reciclaje alguno, una vez que han sido disparados. Tras 8 años de investigaciones con los centros de innovación más punteros del país, BioAmmo ha conseguido crear el primer cartucho libre de plástico, a partir de biopolímeros cien por cien de origen vegetal que se transforman y adquieren las mismas características físicas y mecánicas del plástico.

La compañía se adelanta así a la normativa europea que limita el uso de plásticos en artículos de un solo uso, prohibidos a partir de 2021, y se posiciona como la única alternativa eficaz para hacer de la actividad cinegética un sector más sostenible y comprometido con el medio ambiente.