Publicidad

El pasado 26 de mayo se cumplió exactamente un año desde las elecciones municipales, momento en el que los cuellaranos, con su voto, cambiaron el color del Ayuntamiento local. No fue hasta 15 días después cuando se conoció la noticia de que el Gobierno sería de Coalición con Izquierda Unida-Unidas Podemos. Un año después, el alcalde hace balance desde esa jornada  electoral en la que los vecinos “votaron cambio, algo que se ha notado y se seguirá notando”, como argumenta el regidor local. Carlos Fraile defiende este año de gobierno “abierto”; “la ciudadanía casi valora más la atención directa que las grandes promesas y proyectos”, explica. Por eso, quiere destacar primero lo positivo de este año  a pesar de todos los contratiempos contra los que han tenido que luchar.

Fraile habla de la reactivación de proyectos parados como las viviendas de Niñas Huérfanas: las 24 viviendas están siendo reparadas para su puesta en venta y que esta sea una fuente de ingresos para el Ayuntamiento. Igualmente, habla del suelo industrial, tema sobre el que se están esforzando y centrando en la carretera de Segovia; será ahí donde comience a desarrollarse el suelo, para lo que ya “se ha puesto dinero sobre la mesa y se está redactando el proyecto”, según comenta. Recuerda cómo se ha avanzado en la nave de servicios municipales del Polígono Malriega o en otras cuestiones de urbanismo como es el proyecto de la Plaza de la Cruz. Habla de este como 2una apuesta decidida en un barrio emblemático de Cuéllar”. La biblioteca y todo su exterior también están ocupando al Ayuntamiento; la Plaza del Campo y la intención de empalmar fases para renovarla al completo al hacerlas de manera sucesiva. Explica también que los barrios y entidades locales de Cuéllar son objeto de atención y por ello se invirtió en pavimentación. Asimismo, comenta las cuestiones de reactivación cultural y turística que se están llevando a cabo, sobre todo el rediseño de este sector. “Ahora más si cabe, el turismo es algo a vender, actividad en el centro de Cuéllar”, reconoce.

Fraile habla de los contratiempos a los que se han tenido que enfrentar en todo este año. A modo de anécdota, habla de que la primera llamada al entrar al Gobierno fue un camión volcado en el acceso de la autovía que obligó a redirigir todo el tráfico local. Se lamenta profundamente por el fallecimiento de un vecino en los encierros, “tremendamente doloroso para todos”, y recuerda el pequeño incendio en el Centro de Salud, el temporal de viento que derribó árboles y muros. Sucesos puntuales que han acabado con una pandemia mundial que derivará en un más que previsible crisis “que tendrá su impacto en Cuéllar y para la que el Ayuntamiento responderá. Fraile afirma que la pandemia “condicionará la legislatura”, pero aún quedan muchos retos por delante: desde el teatro auditorio hasta la consecución del nuevo Centro de Salud, pasando por el desarrollo de más suelo industrial y que el caso histórico recupere habitantes y actividad. Estas son solo algunas pinceladas del futuro próximo por el que trabajarán desde el Ayuntamiento de Cuéllar. No obstante, el alcalde hace un balance en el que lo positivo “supera con creces a lo negativo”, y seguirán los avances “a pesar de este impass”.