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Presentación del proyecto de la piscina climatizada de Cuéllar. / C.N

A pocos días de que la piscina de verano abra sus puertas, pero sin concretar fecha, el proyecto de cubierta fija de la piscina climatizada de Cuéllar continúa en las labores diarias de trabajo del equipo de Gobierno. Como explicó el alcalde de la villa, se está trabajando arduamente en la redacción del proyecto, que se espera que a finales de julio ya cuente con la licitación adjudicada. “Es un proyecto muy importante para el que incluso tendrá que haber una unión temporal de empresas, porque hay instalaciones muy complejas, una estructura de hormigón prefabricado muy importante también”, señaló el alcalde de la localidad.

Desde el Consistorio valoran si dejar o no puesta la cubierta presostática para su uso en verano, cuestión que están decidiendo para su uso cubierto en verano o no, dependiendo de diferentes factores que se traducen en plazos hasta la ejecución. Por lo que comentó el regidor local, esta será “una obra muy rápida, según me comentan los redactores”. Las piezas, prefabricadas, tendrán que ser ensambladas en una estructura prefabricada de hormigón; lo más complicado será después darle forma a las instalaciones, según palabras de Carlos Fraile.

La obra de la cubierta de la piscina es una de las inversiones principales de los presupuestos de este año. El proyecto, que incluye también el de calentamiento del vaso de la piscina de verano, supondrá una inversión de 714.384 euros. La cúpula, que se construyó en 2003, deja problemas de toda índole que mantiene en vilo al equipo de Gobierno por su posible rotura e imposibilidad de uso de las instalaciones. “Mantener esa cubierta comporta un gasto energético que puede superar los 50.000 euros al año”, explicaba el alcalde justificando la inversión en su presentación.

Además, cuando existe algún tipo de corte de suministro, “nos toca correr para que no se caiga y se rompa, lo que deja acreditada la sustitución de la misma”. Además, los actuales vestuarios cuentan con placas solares que el Ayuntamiento quiere aprovechar para, a través de una red hidráulica, calentar el vaso de verano y alargar la temporada de piscina de junio a septiembre, hecho que se producirá la temporada que viene.

La cubierta de la piscina es un proyecto ambicioso y complejo pero bien recibido por muchos de los vecinos que son usuarios de las instalaciones climatizadas, además de los de la comarca.