Asaja urge medidas ante el oscuro futuro de los vinos jóvenes de Rueda

La paralización de la actividad en la hostelería ha supuesto un hundimiento de las ventas

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Los responsables de Asaja en Castilla y León han reclamado este miércoles “urgencia y concreción” en la aplicación de medidas que “den luz” para “recorrer el oscuro túnel” por el que discurre la Denominación de Origen Rueda ya que la mayor parte de los vinos amparados por este marchamo tienen como destino su consumo en el año, lo que supone “un problema añadido” al cierre del canal Horeca ocasionado por la crisis del COVID.

A través de un comunicado de prensa recogido por Europa Press, los responsables de Asaja han advertido de que “a las puertas de una vendimia generosa” y con unas bodegas “cargadas de vino” de la campaña de 2019 la situación puede ser “dramática” para los viticultores de esta zona de Valladolid.

Así lo han constatado los dirigentes de Asaja, con su presidente regional, Donaciano Dujo, a la cabeza, durante una reunión con un
grupo de viticultores de la D.O. Rueda que engloba a cerca de 1600 agricultores de las provincias de Valladolid, Ávila y Segovia.

Según ha explicado la OPA a través de un comunicado recogido por Europa Press, en la reunión configuraron una tabla reivindicativa que pide habilitar una línea de financiación específica para bodegas y viticultores a través de créditos sin intereses y conseguir una mayor dotación presupuestaria para la destilación de crisis con recursos de las administraciones nacional y autonómica y con recursos propios del Consejo Regulador que, sumados a los que lleguen de Europa, permitan reducir las pérdidas a las bodegas destilando sus vinos en alcohol.

Asaja aclara a este respecto que las bodegas favorecidas por esta medida se tendrían que comprometer a adquirir de los viticultores de la denominación de origen uva equivalente a la misma cantidad destilada.

La tercera reivindicación para por lograr indemnizaciones para la vendimia en verde voluntaria, una medida que, según el sector, permitiría sacar del mercado “los millones de kilos” que tendrán dificultades para entrar en las bodegas. En este sentido, han cifrado en unos 3.000 euros por hectárea las cuantías económicas que deberían obtener los viticultores por destruir parte de su cosecha.

La cuarta petición, de carácter más técnico y dirigida al Consejo Regulador, pasa por prohibir el riego en su totalidad desde el convencimiento de que esta medida no generaría perjuicio en los viñedos, ya que abril fue “lo suficiente lluvioso” y garantizaría una “magnífica crianza” de la uva.

“Pero la principal demanda, sería la concreción y rapidez para tomar estas medidas”, ha advertido la OPA que hará llegar esta tabla reivindicativa a las diferentes administraciones –Comisión de Agricultura Europea, Ministerio de Agricultura, Consejería de Agricultura y a los diferentes representantes agrarios de las formaciones políticas en el Congreso y Senado–.

“Quedan escasamente tres meses para la siguiente vendimia, y tanto bodegas como viticultores de la D.O. Rueda necesitan tener algo de luz para recorrer este oscuro túnel”, han sentenciado desde Asaja en un llamamiento a que el Consejo Regulador también se implique en la defensa de los cultivadores “en este momento crítico” y abra las puertas “a una colaboración abierta, fluida y transparente tras una etapa de escasa receptividad a reivindicaciones de los productores”.