Los vecinos del Real Sitio salieron a la calle para mostrar su apoyo a las víctimas. /E.A.

Como cada 25 de noviembre los segovianos salieron a la calle para conmemorar el Día Internacional contra la Violencia contra las mujeres, especialmente este año 2020 en el que se cumplen 20 años de la designación de esta fecha por Naciones Unidas.

En el Real Sitio de San Ildefonso, los vecinos se unieron con el recuerdo muy presente de Alina, vecina víctima de la violencia machista el pasado mes de agosto. El acto estuvo presidido por el alcalde, Samuel Alonso, al que acompañaron autoridades, vecinos y representantes de diferentes colectivos, como la Asociación Foro Local, que hizo entrega a los asistentes de lazos morados, como símbolo de solidaridad con las víctimas y de lucha para la eliminación de la violencia contra las mujeres.

Tras guardar un minuto de silencio, se leyó un manifiesto que se aprobó en el pleno del pasado 16 de noviembre, en el que se condena firmemente la violencia contra las mujeres y se apoya a las víctimas, huérfanos, familiares y amigos de las mismas. El manifiesto también hace referencia al impacto de la Covid-19 en las mujeres víctimas de violencia que se han visto obligadas a confinarse con sus agresores. Mención especial a las mujeres víctimas de violencia de género en el mundo rural y mujeres mayores de 65 años.

Una vez leído el manifiesto, el alcalde procedió a la lectura de un testimonio real sobre violencia machista, dirigiéndose a continuación los asistentes al rincón de la mujer, donde se depositó un ramo de flores como muestra de cariño, respeto y apoyo a las víctimas.

A las doce del mediodía se guardó también un minuto de silencio por la víctimas en El Espinar, y se procedió a la lectura de una poesía-manifiesto. Al acto acudieron representantes del Consistorio, como el alcalde Javier Figueredo o la concejala de Igualdad, Montserrat Sanz Solís.

Por su parte, el Ayuntamiento de Cantalejo presentó un mural realizado en el complejo polideportivo del Hoyal que pretende concienciar sobre esta lacra. Adrián Matesanz, maestro e ilustrador cantalejano, fue el encargado de confeccionar dicho mural. Su reflexión sobre la violencia de género parte de la búsqueda de referencias en otras obras que “tratan temas complejos”, de las cuales fue el Guernica de Pablo Picasso su inspiración en cuanto a formas y composición.

“Es responsabilidad de todos trabajar por una sociedad basada en la igualdad en derechos”

Al mirar la obra los ojos enfocan dos puntos. El primero es una llama que simboliza la revolución social. Esa llama alumbra las figuras de un anciano, un hombre y un niño, que representan un cambio de mentalidad que va desde la normalización de este tipo de violencia, para llegar a una situación en la que se toma conciencia de la violencia de género es un gran problema. El segundo punto es un gran ojo con una lágrima que representa a la mujer. El objetivo es transmitir un mensaje de ánimo y esperanza a través del arte, el equilibrio y la armonía.

Ayllón también se sumó a esta conmemoración con la publicación en su web de un manifiesto por el que pide respeto y educación contra la violencia. “Es responsabilidad de todos trabajar por una sociedad basada en la igualdad en derechos y oportunidades. Para ello, la mejor herramienta es la educación en todos los ámbitos, comenzando desde edad temprana, pues los niños aprenden lo que viven”, concluye.