La piscina de La Lastrilla, cubierta durante el invierno y al aire libre en verano, ya registraba usuarios ayer por la mañana. /KAMARERO
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Esta semana ha arrancado la temporada de piscinas al aire libre, en un verano que se presenta excepcional tras la crisis sanitaria generada por el Covid-19. La campaña se inicia a medio a gas, porque la Junta de Castilla y León ha establecido unas estrictas medidas de seguridad para estas instalaciones que, en algunos casos, hacen inviable la apertura de las piscinas a los ayuntamientos, por falta de recursos para adaptar estos recintos y poder ofrecer todas las medidas de seguridad a los usuarios.

Es el caso de municipios como Coca, Fuentepelayo u Hontanares de Eresma. El alcalde caucense, Mariano Herrero, comenta que el pleno municipal decidió esta semana no abrir la piscina en todo el verano. “Estábamos pendientes de realizar una obra en el vaso de la piscina, con una subvención de la Diputación, pero la crisis sanitaria ha impedido que se ejecutara. Por lo que la piscina no estaba en condiciones para abrirla. Además, hemos pensado en la seguridad y salud de nuestros vecinos, y por ello se aprobó por unanimidad que permaneciera cerrada todo el verano”, explica.

Fuentepelayo tampoco tendrá piscina esta temporada. También es una decisión adoptada por el pleno municipal. Su alcalde, Jesús Arribas, señala que, “además de ser inviable, creemos que es más seguro no abrirla, para evitar posibles contagios”.

Por el contrario, otras localidades ya han empezado la temporada de baños y muchas lo harán a partir del 1 de julio, en poblaciones como Cuéllar, El Espinar y el Real Sitio de San Ildefonso. Y mientras, ya se puede ir a las piscina de localidades como La Losa, Otero de Herreros, Santa María la Real de Nieva, Boceguillas, Palazuelos de Eresma, Abades y La Lastrilla. Precisamente, el alcalde de esta última localidad, Vicente Calle, señalaba ayer que el jueves Sanidad dio el visto bueno tras la inspección de la instalación y el viernes abrió sus puertas. Se cumplen todas las medidas que establece el protocolo del Covid-19, y aunque ha sido un trabajo complejo, la piscina de La Lastrilla ofrece muchas posibilidades, porque puede tener un aforo de hasta más de 400 personas, un número que nunca se ha concentrado en el recinto.

El Servicio Territorial de Sanidad informaba esta semana de que, aunque la temporada de piscinas comienza todos los años el 15 de junio, a esa fecha ninguna piscina había solicitado abrir sus instalaciones. Tienen que comunicarlo con 15 días para programar las inspecciones, y es ahora cuando los ayuntamientos están empezando a hacer solicitudes, aunque algunos de ellos se están planteando también no abrir esta temporada. Los datos de piscinas correspondientes al año 2019 reflejan que la provincia registraba 96 piscinas descubiertas, 69 de titularidad pública y 27 privada; y 30 piscinas cubiertas, entre las que se incluyen spas y piscinas terapéuticas, de las que 8 son públicas.