Iglesia parroquial de San Mamés. / Jose Antonio Santos
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Esta pequeña localidad, perteneciente al partido judicial de Sepúlveda y a la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza, tiene una población de 17 habitantes y se encuentra a 37 km de Segovia, entre las localidades de El Guijar, Rebollo y Pajares de Pedraza.

De los 17 habitantes del municipio, solo dos tienen menos de 50 años y, la agricultura, la ganadería y las pensiones, son su principal modo de vida.

En los primeros escritos que aparece, se cita como Arevaliello, que seguramente sería la derivación de Are-valon, un topónimo romano cuyo significado es “junto al muro”. El nombre permaneció así hasta que, comenzado el siglo XX se le añadió “de Cega” por la cercanía del río.

La Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza, surgió como sistema de autogobierno que “distribuía justicia y autoridad entre sus vecinos”. Esta Comunidad ordenaba el aprovechamiento de las aguas, los pinares y los pastos y se formó agrupando poblaciones con similares costumbres.

En el año 1833, cuando se realiza el cambio del mapa de los límites provinciales, los dieciocho municipios que forman parte del grupo, permanecieron en la provincia de Segovia.

La Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza tenía como misión la conservación del patrimonio común: Edificios públicos, pastos, pinares, ríos y medio ambiente. Con los años, después de las desamortizaciones, de aquel patrimonio quedó el Pinar de Navafría, el edificio de la Cárcel de la Villa y poco más, lo suficiente para que en el año 1910, el Ministerio de la Gobernación, garantizara su continuidad y haciendo llegar a nuestros días las costumbres y tradiciones de este lugar.

En esta Comunidad se encuentran varios castros, calzadas y villas romanas; cañadas reales, iglesias románicas y muchos ejemplos de arquitectura popular que recuerdan historias y leyendas de nobles y amores de serranas.

Patrimonio

La arquitectura tradicional, con casas de piedra, es la primera imagen de la localidad. Además, Arevalillo de Cega destaca por su iglesia Parroquial dedicada a San Mamés. Esta pequeña iglesia conserva el ábside románico aunque el resto del templo fue construido en el siglo XVIII.

El sencillo ábside, más bonito en el interior, tiene tres ventanales con capiteles lisos que son difíciles de ver desde el exterior del templo pero, el retablo barroco que lo preside, tapa una parte del ábside. En esta iglesia se encuentra la campana de la desaparecida iglesia de San Esteban, en el poblado, hoy desaparecido, de Bañuelos y la imagen de la Virgen de las Candelas.

También pertenecen al patrimonio de la localidad: La fragua, que ha sido recientemente rehabilitada y el potro de herrar. Así mismo, cerca del pueblo, junto al río, encontramos dos cuevas rupestres de la Edad del Bronce: La del Jaspe y la del Tocino.

De esta última cueva, la del Tocino, se cuenta que durante la invasión francesa, a principios del siglo XIX, se convirtió en “despensa de los vecinos de Arevalillo de Cega” quienes la utilizaron para guardar y esconder alimentos (entre ellos el tocino, lo que le daría nombre), para que los franceses no pudieran acceder a ellos durante sus saqueos, y dejaran a los vecinos sin comida.

En cuanto a la cueva del Jaspe, es una cavidad con grandes cámaras, estalagmitas y estalactitas, en la que aparecieron restos de cerámica campaniforme del Calcolítico, hoy conservadas en el Museo Provincial de Segovia.

Por otro lado, la gran calidad ambiental de su entorno hace que este rincón de la provincia cuente con varias rutas de senderismo, que se pueden realizar no solo paseando, también en bicicleta o incluso a caballo, permitiendo disfrutar de paisajes únicos en la provincia. Las rutas recorren el término municipal que tiene una parte incluida dentro del Parque de la Sierra de Guadarrama, y se adentran en él. La gente, nos cuenta su alcalde, está comenzando a conocer estos paseos.

Troncos fósiles

También, como dato muy importante del patrimonio del pueblo, se encuentran los troncos fósiles de Arevalillo de Cega. Estos enormes fósiles del Cretácico Superior, de los que se conservan un número muy importante, son fósiles de coníferas petrificadas y trozos de paleosuelo (un suelo inactivo preservado por soterramiento en una sucesión estratigráfica o expuesto prolongadamente en la superficie).

Su historia comienza cuando hace noventa millones de años, los paisajes de esta zona, como los de otras, no eran ni siquiera parecidos a los actuales. Los campos estaban atravesados por ríos caudalosos y mantos de arena silícea que facilitaban el crecimiento de vegetación como las coníferas que, con el tiempo, se han fosilizado.

La fosilización comenzaba cuando, tras la muerte del árbol, este era arrastrado por el agua y quedaba enterrado bajo las arenas silíceas. Los fósiles encontrados en Arevalillo de Cega son excepcionales por su tamaño, su grado de conservación y por el elevado número de árboles que hay.

Desde hace dos años, el alcalde ha decidido realizar un parque, una especie de museo, en el que se muestre lo extraordinario de estos fósiles, únicos en la zona, que se encuentran en Arevalillo de Cega. De momento, están siendo trasladados a una finca con la intención de, con una inversión, acondicionar este entorno y que la gente pueda visitarlo.

Fiestas

Las fiestas patronales son las de San Mamés, en los últimos días del mes de agosto y, este año 2020, coinciden en la última semana (28,29 y 30 de agosto). La segunda fiesta del municipio es San Isidro y la Cámara Agraria invita a merendar a todos los vecinos.

Arevalillo de Cega hoy

El alcalde de esta pequeña localidad, desde 2015, es Víctor Nemesio Barrio del Barrio (PP). Arevalillo de Cega no ha sido nunca una población con muchos habitantes pero, en los últimos tiempos, la pérdida de población del mundo rural ha hecho que la cifra se reduzca hasta los diecisiete habitantes.

De los habitantes del pueblo, una parte cobra sus pensiones y el resto se dedican al sector primario y hay un vecino que se dedica a la fontanería.

En esta localidad, ahora no hay casas rurales y tampoco tienen bar pero, su asociación cultural “Arevalillo Vivo”, gestiona un espacio con este servicio sin camareros. Los mismos socios se sirven y pagan. Este lugar o centro social se abre “cuando nos juntamos más de cuatro o en fiestas y fines de semana”, nos cuenta el alcalde.

También, el Arevalillo de Cega, se acondicionaron las antiguas escuelas, con parrillas y una cocina industrial, para que los vecinos puedan celebrar eventos. De hecho, todos los fines de semana está reservado este espacio para celebrar fiestas familiares.

En este mismo espacio, el pueblo celebra cada año la matanza en el puente de la Constitución, a primeros del mes de diciembre.

Arevalillo de Cega y el Monopoly

La historia surgió en el año 2018. Las localidades de Arevalillo de Cega, en Segovia, con 27 habitantes en aquellos días y, Pedroso, localidad de La Rioja, que contaba con 77 vecinos aquel año, resultaron ser las localidades ganadoras del concurso lanzado por Monopoly para aportar dos nuevas casillas en el diseño del tablero del Monopoly España, en la categoría de localidades de menos y más 50 habitantes, respectivamente.

Cuentan las crónicas de la época que, estos dos pequeños pueblos de Segovia y La Rioja, consiguieron la friolera de más de dos millones de votos, multiplicando por cuatro los votos obtenidos por localidades como Estepona, en Málaga, en la categoría de ciudades.

La campaña fue puesta en marcha por la asociación cultural “Arevalillo Vivo” a través del Whatsapp pero ¿cómo se consiguieron tantos votos? El alcalde recuerda que Arevalillo “llega hasta Nueva York…” y, los miembros de la asociación lo comentaron con sus allegados, estos con los suyos, y estos con los siguientes. Al final la rueda se hizo inmensa y se consiguieron los votos necesarios para que el nombre de esta localidad se encontrara, junto a la imagen de su iglesia parroquial, en la casilla nº 1 del Monopoly España.

El objetivo con el que se presentó aquella iniciativa fue, “representar a los pueblos pequeños y a las zonas rurales olvidadas, para que se supieran que existían y que sus habitantes se sintieran orgullosos de formar parte de ello”.

De aquel concurso queda la casilla del Monopoly, el recuerdo de “la movida” que se preparó para conseguir los votos y las fiestas que se organizaron para celebrarlo pero, quienes patrocinaron aquellos hechos “no se dignaron ni a regalarnos un juego” aunque, en el Ayuntamiento tienen un juego de recuerdo.

La Receta

Al ser zona de Sierra, la receta de esta semana parte de un producto típico de nuestros pinares como es el Níscalo.

Cristina, nacida en Caballar, se casó con el actual alcalde de la localidad de Arevalillo de Cega, hace unos 40 años… y ha sido quien nos ha aportado esta manera de preparar este hongo.

Ingredientes: 1 kg de níscalos limpios y lavados, 4 o 5 cucharadas de aceite, 4 dientes de ajo, 1 cayena o un trozo de guindilla (si nos gusta que piquen un poquito), sal.

Modo de prepararlo: Se ponen las 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela. Cuando esté caliente, se añaden los 3 o 4 dientes de ajo muy picados y, cuando están dorados los ajos, se añade jamón también muy picado. Se deja que este sofrito se cocine bien, un par de minutos y se añaden los níscalos lavados y cortados en trozos. Se dejan en la sartén, a fuego no muy fuerte, hasta que se hacen completamente en su propio jugo.

Pero, si queremos añadir unas patatas, podemos sofreír una patatas cortadas en trozos pequeños, con un poco de cebolla y ajo y, cuando todo esta sofrito, se añaden los níscalos, se mezcla todo con cuidado y se añade agua hasta cubrir el conjunto y con el fuego al mínimo, se deja hervir durante unos 15 minutos.