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Los vecinos de Villoslada también están incomunicados vía teléfono. /E.A.

Los cerca de 120 vecinos de los núcleos de Aragoneses, Villoslada y Balisa, dependientes de Santa María la Real de Nieva, llevan, de momento, 12 días sin teléfono fijo ni conexión a internet. No son muchos, pero en pleno siglo XXI demandan los mismos servicios que el resto de ciudadanos, a pesar de vivir en lo que se denomina la ‘España Vaciada’. Y más vacía se va a quedar con situaciones como la que están sufriendo estos ciudadanos, la mayoría personas mayores, que no pueden comunicarse con sus familias o conectar con los servicios de ayuda a dependientes, vía teléfono fijo. Y en otros casos, no pueden teletrabajar, en tiempos de pandemia, por no poder conectarse a internet.

Muchos son los vecinos que han llamado a la compañía Movistar/Telefónica, bien al teléfono de averías o de atención al cliente, pidiendo una explicación, y los que han conseguido hablar con alguien, obtienen como respuesta “que están en ello y lo solucionarán a la mayor brevedad posible”. Y ya son 12 días, por lo que se sienten “impotentes” y sin saber a quien acudir para reclamar una solución.

En la misma situación se encuentra el concejal de Santa María la Real de Nieva, Jaime Pérez, y diputado provincial, entre otros servicios, de Telecomunicaciones. También se ha puesto en contacto con la compañía telefónica como vecino, como concejal y como diputado, y la respuesta a través de un contestador es que “estamos arreglando la avería”.

Es una vergüenza”, comenta indignado y resignado Jaime Pérez. “Se trata de un problema, además de emocional, porque los vecinos no pueden comunicarse con sus familias, y más ahora con la pandemia del coronavirus, también de salud, porque las personas mayores no pueden utilizar el dispositivo de dependientes en cualquier urgencia, porque depende del teléfono fijo”, afirma.

Vecinos de los pueblos afectados han acudido a esta Redacción para informar de un problema, que se alarga en el tiempo, sin que nadie dé explicaciones. No es la primera vez que se quedan sin teléfono, pero explican que la compañía nunca se había demorado tanto en arreglar la avería. Son pacientes y confían en que la solución llegue lo antes posible.