El segundo festejo de las feria de Sepúlveda De los Santos Toros concluyó con Puerta Grande de los novilleros Pedro Andrés, con tres orejas, y Enrique Herrero, con dos. Completó la terna Antolín Jiménez, que no pudo acompañar a sus compañeros de cartel por el uso de los aceros. Novillada ‘asequible’ de la ganadería de Hermanos Boyano de Las, que sin llegar al nivel de la del viernes resultó de buen juego.

Estaba la taquilla con ganas de toros pero la regla de tres de 20 euros cuatro novillos el viernes y seis el sábado no terminaba de cuadrar. Buena entrada para una tarde en la que pocos se acordaron que el novillero ‘triunfador’ de la tarde del viernes en teoría repetía, que no se sabe quién fue al final. La provincia y Sepúlveda se merecían más.

La pasividad fue bálsamo para continuar con la fiesta. Anunciaron a a Enrique Herrero, Antolín Jiménez y Pedro Andrés, que remató el cartel en lo que se puede llamar una ‘sustitución’ del ‘triunfador’. Buena actitud de los novilleros en una tarde en la que la transmisión brilló por su ausencia. El ambiente festivo fue la tónica predominante, sobre todo en los tendidos de sol, con unos novillos que ofrecieron buen juego.

Abrió la tarde Herrero con unas formas muy dispuestas, con la que intentó acoplarse con el lote: consiguió dos orejas, una y una, en un tarde en la que firmó dos actuaciones notables.

Continuó Jiménez, que dejó detalles, pero el uso de los aceros le dejó vacío de premios. Cerró el cartel Andrés, que evidenció buenas maneras en un escalafón complicado en la que la escasez de festejos está a la orden del día. Selló dos actuaciones firmes para salir por la Puerta Grande, junto a Herrero.