Álvarez culpa a la mala ejecución de un muro del derrumbe de la ladera

El exalcalde insiste en que la obra proyectada no se cumplió, acusa al entonces presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero y pide a la Justicia que “depure responsabilidades”

“Durante cinco años advertí del riesgo de derrumbe de la ladera, pero no me escucharon”. El exalcalde de Coca, Juan Carlos Álvarez, se plantó ayer en Segovia para explicar a los medios de comunicación su versión de todo lo acontecido en relación a los desprendimientos de la ladera cercana a la torre de San Nicolás, un asunto que asegura conocer a la perfección, pues él se atribuye el mérito de impulsar la aprobación de un proyecto —luego frustrado—, cuya finalidad era restaurar esa zona para evitar lo que finalmente ha sucedido.

El hoy senador el PP recordó que, siendo consciente de la necesidad de afrontar la obra, él incluía en sus programas electorales de los años 90 la promesa de actuar en tal punto. Sin embargo, la intervención se fue retrasando, hasta que en 2004 llegó la aprobación del mismo por parte del Gobierno. Pero todavía habría que esperar. Entre 2004 y 2006, Álvarez reconoció haber mantenido una agria polémica con la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) por la tardanza de la actuación, de la que en principio se iba a encargar una empresa pública, Tragsa. La adjudicación de las obras, finalmente una empresa privada, se produjo el 6 de junio de 2007.

Y empezaron las obras, en dos tramos diferenciados. En el tramo A (aguas arriba del puente sobre el Eresma en Coca), Álvarez defiende que la actuación se desarrolló correctamente, conforme al proyecto, colocando unos altos y gruesos muros de escollera. Pero no ocurrió lo mismo en el tramo B (aguas abajo del mencionado puente), donde “el muro no se hizo”. “Lo que estaba proyectado no se cumplió”, manifestó Álvarez, estimando que esa es la verdadera causa de los desprendimientos.

“Había que hacer un muro en el río para sujetar la ladera”, declaró ayer el senador popular. Sintiéndose estafado por las obras en el tramo B, Álvarez pidió reiteradas explicaciones a la CHD. “No me dejaron acceder al expediente”, lamentó. Y aunque él asegura que siguió advirtiendo del posible peligro de derrumbes, “hicieron oídos sordos”. No queriendo abandonar la Alcaldía de Coca sin mostrar por última vez su malestar con las obras en el tramo B, Álvarez redactó, en 2015, un informe sobre el caso, remitiéndolo a continuación a la Fiscalía, por si hallaba indicios de delito.

Ayer, Álvarez sostuvo su tesis de que “la ladera se cae debido a que el muro proyectado no llegó a levantarse”, acusando de la mala ejecución de las obras al entonces presidente de la CHD, Antonio Gato, que “algo tendrá que decir”. El senador popular advirtió que “si no se hace un muro como el proyectado, la ladera no se puede consolidar; es imposible”. Para acabar, se preguntó por qué no se inauguró una obra que costó más de 500.000 euros. “Yo sigo pidiendo que se depuren responsabilidades por todo ello”, agregó.

El actual portavoz del PP en el Ayuntamiento de Coca, Álvaro Muñoz, que acompañó a Álvarez en su comparecencia, lanzó otras interpelaciones, referentes a los motivos por los que el actual equipo de Gobierno vota en contra de las mociones que piden construir el muro y las que instan a la Justicia a investigar el caso. Además, preguntó a quién representa el abogado que ha designado el Ayuntamiento para este asunto, “sorprendido” por la reciente revelación del alcalde, Andrés Catalina, de que el municipio se va a personal en el caso, que al parecer se está tramitando en el Juzgado de Santa María de Nieva.