Participantes en la jornada medioambiental, con el alcalde del Real Sitio, Samuel Alonso. / E.A.
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La Asociación para la Investigación del agua y el medio ambiente (Asiama) entiende estos dos elementos como patrimonio de la humanidad, que deben ser gestionados de manera sostenible. Así se puso de manifiesto en la jornada celebrada en el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso esta semana sobre el fuego y el agua, con la participación de expertos en estos temas. El reciente incendio registrado hace unas semanas en el monte de La Granja fue una de las cuestiones que se abordaron en el encuentro. En este sentido,  Juan Carlos Domingo Pinillos, de Asiama, afirmó que “los efectos de incendios como el de La Granja se subsanan a medio o largo plazo”, siendo la repoblación la última fase del proceso.

La técnico del Servicio Territorial de Medio Ambiente, María Bragado, que habló sobre las obras de emergencia para la restauración de terrenos en montes quemados, señaló que entre esas medidas destacan: la sujección del suelo, retener la humedad, retirar la madera mala y la repoblación de la superficie.

También hay que tener en cuenta, según Juan Carlos Domingo Pinillos, la posible afección del fuego a los ríos, que puede pasar sobre todo en incendios como el de La Granja, de roca impermeable, así como a las aguas subterráneas, más normal en suelos permeables.

Además, en la jornada participaron María Jesús Fernández Ortega y Diego Fernández Piedra, de Protección Civil del Real Sitio, que hablaron del plan de emergencia local y del voluntariado. El responsable de la empresa de gestión del agua Aquona, Javier del Sol Lozano, trató de los efectos del incendio en el servicio de aguas municipal, mientras que Juan Carlos Domingo Pinillos se refirió a las afecciones hidrodinámicas de los incendios a las aguas superficiales y subterráneas.

Durante la jornada se alertó también del cambio climático, que está provocando alteraciones y modificaciones en los ecosistemas. “La vida como la conocemos está cambiando paulatinamente en muchos casos a peor, y en los casos de los incendios, siendo la interrelación con el agua cada vez mayor”, señalan desde Asiama. Como muestra ponen dos ejemplos: 2017 fue uno de los peores años de incendios desde hace muchos años, y a su vez un año de sequía acusada, en el que se quemó el 0,3 por ciento de la superficie de toda España, y 2018 ha sido uno de los “menos malos” en superficie quemada desde hace años, y a su vez, ha sido un buen año hidrológico.

Desde Asiama pretenden concienciar a la sociedad sobre este problema. “El mundo debe intentar paliar los graves problemas que tenemos sobre el agua y el medio ambiente”.