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La provincia se mantiene en lucha contra el Covid-19, y además de permanecer confinada para evitar más contagios, los ayuntamientos llevan a cabo otras medidas en la medida de sus posibilidades. Así, el Ayuntamiento de Otero de Herreros, al igual que otros de la provincia, procedió ayer por la mañana a desinfectar calles, plazas y aceras, a base de agua y lejía.

El Ayuntamiento había informado previamente a los vecinos de la limpieza prevista, pidiéndoles que guardaran sus vehículos en sus garajes para poder llegar a todos los rincones. Y dicho y hecho, los  vecinos de Otero, que cumplen a rajatabla la orden de no salir de casa, salvo para hacer alguna compra, o acudir al trabajo, demostraron una vez su implicación en esta lucha sin tregua, y vaciaron las calles de coches para acometer una limpieza eficaz.

A las doce del mediodía dio comienzo la operación. Un operario, sobre un tractor con difusores, fue limpiando la red viaria de la localidad, en un lavado en el que se emplearon 20 mililitros de lejía.

El alcalde, Meinardo Sanz, agradecía la colaboración y responsabilidad de los vecinos, en este momento tan complicado que se está viviendo, con una medida más que pretende desinfectar las calles, para contribuir a un menor riesgo para las personas contra el coronavirus. El regidor reconocía ayer que los vecinos, al igual que todo el país, viven estos días con la incertidumbre y el miedo de no contagiarse de una enfermedad que cada día atrapa a más personas, y de no saber cuando acabará el confinamiento y puedan de nuevo salir a la calle. “Esto es como un arresto domiciliario, pero para todos, y tengo que decir que Otero está cumpliendo con el lema Yo me quedo en casa”.

Los primeros días sí que se vieron “invadidos” por madrileños que disponen de segunda residencia en la localidad, pero el alcalde afirma que “todos estamos en nuestras casas, con la esperanza y el ánimo de que esta pesadilla pase lo antes posible”.