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Las obras previstas por la Alcaldía del Ayuntamiento de Cuéllar continúan sus procesos de licitación y adjudicación para avanzar sobre ellas. En estos días ha sido adjudicada la obra de adecuación y reforma de la calle La Pelota, junto a la calle Palacio y justo frente al Castillo de Cuéllar, una vía cuyo estado no corresponde a la zona turística en la que se encuentra y que demanda arreglos inmediatos desde hace años.

La empresa encargada de estas obras, adjudicataria del proceso de licitación, es Padecasa Obras y Servicios, entidad con la que el ayuntamiento ya ha trabajado en anteriores ocasiones. Ha sido la resultante del proceso con una rebaja desde los 150.000 euros a los 127.260 euros, con una reducción del plazo de ejecución en 20 días y con una garantía aumentada a 36 meses.

La obra en general va a consistir en la sustitución de pavimentación de calzadas, aceras y renovación de infraestructuras de servicios básicas en todo el espacio que comprende la calle desde su unión con calle Palacio hasta la Plaza de San Gil; la superficie total es de 1.143, 25 metros cuadrados.  Como en ocasiones similares, la proximidad con la iglesia de San Martín lleva a hacer un seguimiento arqueológico de toda la obra en cuanto a la posible aparición de restos.

De manera más detallada y como se explica en el pliego de licitación, las obras consistirán en la realización de un viario de coexistencia con aceras y calzadas situadas al mismo nivel, diferenciadas mediante la colocación de encintados de piedra; la pavimentación de las superficies entre estos se realizará con adoquín de hormigón en tres colores, el mismo que se usa en todo el casco histórico de la villa y que dará homogeneidad a esta parte tan importante del municipio.

Igualmente, se renovará toda la red de saneamiento y acometidas, se soterrarán el cableado de alumbrado y telefonía. El objetivo es que con esta adecuación se regularicen las pendientes y se dote de mayor seguridad a todo el tramo. Para comenzar, se demolerán todas las aceras y calzadas existentes, así como los bordillos. 

El estado de la calle a día de hoy  cuenta con numerosas irregularidades, desperfectos en la calzada y unas aceras de diferentes distancias según el punto de la calle, lo que deja espacios de inseguridad tanto para peatones como vehículos. El plazo de ejecución de la obra es de dos meses y medio, con los que Cuéllar verá renovada una vía turística que necesita esta mejora inmediata.