Junta de ACOR celebrada en Cuéllar, zona en la que cuentan con 434 socios productores. / C.N
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La cooperativa del azúcar ACOR culminó su ronda de diez juntas preparatorias por las zonas remolacheras de Castilla y León en Cuéllar el pasado viernes. La nueva directiva ha buscado acercarse a cada zona y a sus socios para dar cuenta de los resultados a cierre 30 de junio de 2019. El encuentro se celebró en los salones del Restaurante Florida, y convocó a 434 productores de la zona.

Su presidente, Justino Medrano, acompañado de la junta directiva de ACOR, explicó que este ha sido el “peor ejercicio de la historia”; así lo confesó Medrano, que indicó que los 14 millones de pérdidas se deben a la bajada brutal del precio del azúcar. En seis años, dicho precio ha bajado un 60%, y los últimos dos años se ha acrecentado, lo que ha acabado traduciéndose en esas pérdidas. Igualmente, hace dos años hubo un excedente porque se liberaron las cuotas de mercado y hubo “choque de trenes”, como él mismo definió.

Sin embargo, las perspectivas de futuro a corto plazo para ACOR son muy buenas, “muy optimistas”. A partir de octubre, el precio continuará en alza: ya ha subido un 20% y hay una buena situación. “Después de años problemáticos, pérdidas muy importantes, siete fábricas cerradas en Europa como consecuencia de la caída del precio, al final tenemos que volver a la normalidad: menos siembras y déficit de azúcar, lo que en el mercado regulará el precio y la tendencia será alcista”, señaló Medrano.

Las miras son totalmente beneficiosas. Hace dos años contaban con 7.000 hectáreas, el año pasado 10.000 y este año, 14.000, “un récord histórico y una producción muy larga que ha duplicado la superficie de siembre y el producto”, indicó. Aún así, explican que ciertos socios se quejan de la duración de la campaña, que antes acababa en enero y este año se prolongará hasta marzo; “es una campaña muy larga de cinco meses porque son muchas hectáreas”, añadió.

nueva etapa acor La cooperativa está formada por 4.400 socios y después de unos años convulsos y una junta directiva renovada, y están cumpliendo su compromiso. Han comenzado con una revisión profunda de todos los acuerdos con empresas, una auditoría de gestión que está dando los últimos datos y cuando concluya, analizada empresa por empresa, tomarán nuevas decisiones. “Este año era de ajustes y ante un año dificilísimo”, reconoció el presidente.

ACOR apuesta por otros sectores que apoyan el cultivo de la remolacha pero cuya repercusión directa “no es tan grande”. Aún así, trabajan con empresas y otras direcciones como la de su planta de tratamiento de aceite, de pipa de girasol y colza, con beneficios que compensan la amortización. “Al socio le dan un cultivo y tiene un retorno en el precio que ayuda al socio”, comentó Medrano. Avanzó que se están estudiando otras vías de colaboración para  potenciar otros cultivos en Castilla y León, para que haya otra salida al mercado y generar más beneficios.