Vuelan 200.000 euros en posibles ayudas europeas al Ayuntamiento

“El desempeño de cualquier profesión, oficio o puesto de trabajo, viene identificado por la capacidad de la persona para ejercer adecuadamente el puesto al que se encuentre adscrito. Este desempeño supone que la persona tiene una serie de conocimientos y que sabe desarrollarlos a través de la práctica de cara a la adquisición de determinados estándares de desempeño y, en consecuencia, las competencias son aquellas características individuales (motivación, valores, rasgos etc.) que le permiten a una persona determinada desempeñarse óptimamente en su puesto de trabajo”.

De estar fundamentada (como es de suponer) la denuncia del PP de que por una negligencia municipal (según dicen imputada a la Concejalía de Agenda Urbana-Fondos Europeos que soporta Fuencisla Yagüe de la que fue encargada a raíz de su incorporación al plenario municipal el 21 de septiembre de 2021 por relevo dimisionario de Gina Aguiar que ocupaba sillón por derecho de candidatura socialista) no se acaba de entender muy bien la cuestión denunciada por la que el Ayuntamiento ha podido perder nada menos que 200.000 euros (más de 33 millones de las antiguas pesetas) justificada ingenuamente por la concejala debido a un posible error de funcionamiento de la plataforma digital del Ministerio de Trasportes, Movilidad y Agenda Urbana (que nadie se cree ni justifica) precisamente el último dia del plazo para solicitar las ayudas europeas y cuando el Ayuntamiento –a última hora- “se apresuraba a remitir la documentación”. Se deduce que ni se había podido intentar antes de acabar el plazo de la convocatoria abierta mucho tiempo antes ni se conocen el Programa de intervenciones en las que se sustentaba la petición de fondos como aportación al Plan de Acción Local previsto. Y no “pasa nada”. Hombre, parece que la Diputación anduvo más diligente y una vez presentado su Plan a los segovianos, mediante el proceso telemático funcionando, consiguió hacerlo a tiempo y contar así –según parece- con unos 250.000 euros que no son “,moco de pavo” en Navidad ni lo hubieran sido tampoco para el Ayuntamiento esos 200.000 que han volado, con una precaria situación económica, como se sabe. “La calle” quiere suponer que tanto para la redacción adecuada del Programa de la Agenda Local como en cuanto a la finalización de los plazos hábiles para la solicitud, la Concejalía de Fuencisla Yagüe bien hubiera podido conectar con su homólogo de la Corporación Provincial para vializar la petición al MITMA. Y esto pasa por lo que pasa. Pero lo curioso es que ninguno de los grupos de la Corporación (exceptuando el PP que lo ha denunciado) , tan diligentes a la hora de “atizar” desvíos de escasa importancia, como fue el caso de Aguiar por la adjudicación de contrato menor de servicios a un familiar o el de la concejala de Urbanismo, acompañando a París a la alcaldesa en un viaje oficial, hayan puesto el grito en el cielo ante semejante negligencia. Si es que verdaderamente la hubo.

La Concejalía de la Agenda Urbana y Fondos Europeos (cuyos temas prioritarios para las ciudades, cuentan, entre otros, “calidad del aire, economía circular, transición energética, vivienda, movilidad urbana y pobreza urbana a financiar con fondos europeos como una oportunidad única para contribuir de manera decisiva al desarrollo y avance de la ciudad en los próximos años y la calidad de vida de la ciudadanía”) la fue encomendada –por su competencia, se supone, aunque en este país ya se sabe) a Fuencisla Yagüe con una dotación, al menos, de 30.597 euros anuales. En su toma de posesión y del sillón “animaba a la Corporación Municipal a recuperar el espíritu de la Transición ante la oportunidad que suponen los Fondos Europeos de recuperación para construir crecimiento y empleo en la Ciudad”; intenciones –por lo que se ve- que se han venido abajo por un maldito registro telemático traidor.

Pues bien. Aunque cabe recurso –como ha argumentado infantilmente la concejala Yagüe- la realidad es que, de momento según denunciaba el PP, lo que ha quedado en la ciudadanía (y en el resto de la Corporación, supongo aunque no hayan dicho ni pio) ha sido una gran frustración por una gestión negligente cuando que como muchas veces ha venido a ser a destiempo. Alguien debería responder por esa magnífica oportunidad fallida.