Vacunación, también al ‘trumpismo’

En plena eclosión de la tercera ola de la pandemia por el covid-19 en nuestro país, después de las fechas navideñas y el relajo de la atención, la llegada a finales de diciembre de la vacuna de Pfizer y BioNTech y el comienzo de la vacunación en Segovia, junto con el anuncio de que en pocos días se podrá suministrar también la de Moderna y la de Astrazeneca-Oxford está en trámites de autorización, nos abre unas positivas expectativas para juntos terminar con esta situación.

Pero una vez más observo con profunda preocupación como aparece Segovia, en los datos oficiales de vacunación a la cola, “la última de la fila”, no sólo en la Comunidad de Castilla y León, sino en todo el país. Hemos pasado de escuchar al gobierno de Igea y Fernández Mañueco (no se asombren es que así funcionan las cosas en el matrimonio de conveniencia) que se vacunaría todos los días de la semana, a comprobar cómo en Segovia, se ha vacunado sólo algún día y que se han suministrado el 30.92 % de las dosis disponibles, 1206 de 3900 y hoy llegaron otras 950 dosis. ¿A alguien le mola tener el frigo lleno?

Me pregunto qué hemos hecho los segovian@s al gobierno de la Junta de PP y Cs, para a pesar de ser de los que más hemos sufrido por los efectos de la pandemia, soportar la evidencia de las importantes deficiencias de infraestructuras y personal sanitario, no disponer de escuela de enfermería, ahora tener que comprobar que no hay ni agilidad ni transparencia a la hora del proceso de vacunación.

Basta ya, de verdad. ¡Es insoportable! Exijo a la Junta la publicación del Plan y los criterios técnicos de vacunación y priorización de los centros, el aumento del personal para la vacunación y acelerar el suministro de dosis.

Pero si no tenemos bastante, estos últimos días hemos visto asombrados el espectáculo lamentable del intento de “golpe de Estado”, en EEUU, con la arenga de Trump a sus seguidores para que pararan la proclamación del ganador de las elecciones, Joe Biden, produciéndose el asalto al parlamento, donde descansa la soberanía popular y el poder ciudadano. Si es ya vergonzoso en cualquier parlamento del mundo, que se haya producido en esa potencia mundial, nos debería llevar a recapacitar seriamente a todos. Ya saben que sus seguidores y alumnos tienen nombre aquí, la ultraderecha de VOX.

Llevo advirtiendo en esta columna mucho tiempo, las formas de la ultraderecha de deslegitimar el poder de la democracia, cuando no les sale bien el resultado electoral, la banalización de las instituciones democráticas, la utilización de la mentira y la manipulación, el insulto constante, la inoculación diaria de odio, la utilización de terminología para la confrontación permanente y el PP lo blanquea. Es necesaria esa vacuna contra el “trumpismo” y sus consecuencias.

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(*) Diputado del PSOE por Segovia.