Un espectáculo curioso

El pasado 9 de junio se celebró el día Internacional de los Archivos. Como expliqué en mi último artículo en este periódico, El Espinar posee un archivo que además de ser administrativo, tiene una parte histórica.

Precisamente para conmemorar este día, desde el día 9 al 27 de junio, la sala Alhondiga acogerá una exposición sobre los archivos segovianos, exposición que lleva por título ‘El espectáculo debe continuar’ y en la que interviene el archivo de El Espinar.

Pues bien, uno de los espectáculos más llamativos que se han celebrado en El Espinar ha sido el de la recreación de una boda serrana al estilo del S. XIX. En el mes de agosto de 1924, D. Víctor Espinos Moltó, amante de El Espinar, se propuso la celebración de la misma. La finalidad era la de sacar fondos para la reconstrucción de la Iglesia de San Eutropio.

Uno de los espectáculos más llamativos que se han celebrado en El Espinar ha sido el de la recreación de una boda serrana al estilo del S. XIX. En el mes de agosto de 1924

La comitiva, formada por gente del lugar, iba recorriendo las calles del pueblo, hasta llegar a la plaza de toros. Personas a caballo, labradores con sus aperos engalanados, carretas con invitados de boda, gaiteros y tamborileros, hacheros y leñadores, pastores y cuidadores de ganado, vaqueros a caballo, y la carreta de la novia y del novio. 150 personas formaron la comitiva llegando a la plaza de toros repleta de público, desde espinariegos, madrileños y segovianos.

Allí los novios bailaron la jota, el baile de rueda, terminando el acto con la lectura de una poesía y la capea de cuatro becerros. Al atardecer el cortejo nupcial regresaba al pueblo.