Superliga – Euroliga

El futbol de élite, además de deporte, es negocio. Por eso no podía creer que el presidente de la UEFA acusara a los responsables de la fallida Superliga de querer enriquecerse, imagino que este organismo no es una ONG. La UEFA es una entidad privada y como tal quiere ganar dinero. Pienso que veían que perdían poder y recursos económicos y eso les preocupó enormemente y no tanto las repercusiones que, para los clubes, jugadores pudieran tener.

Creo que la pandemia que estamos viviendo ha puesto de manifiesto lo endeble que son las economías de muchos clubes, y algunos comenzaron a buscar otras formas de financiación. Cuando se dice que sería una liga de ricos, me gustaría hacer un paralelismo con la Euroliga que comenzó de un modo similar y en la actualidad es vista como una competición excepcional.

El baloncesto no tiene el poder que tiene el futbol, cuestión que en estos días se ha puesto de manifiesto interviniendo los presidentes de los respectivos países, y yo me pregunto por qué estos presidentes no se plantean que algunos de sus clubes estén presididos por jeques árabes, en ese caso no importa de dónde venga el dinero.

Curioso también que algún presidente que lo es también de equipo militante en la Euroliga no quiera la Superliga. El posicionamiento de Piqué es cuanto menos curioso, se posiciona en contra de este formato cuando él ha cambiado el formato de la Copa Davis centrándola en un solo país.

Este lío ha demostrado el poder del futbol que va mucho más allá de lo meramente deportivo y la UEFA ya sabe que su poder puede tambalearse.