#StopLeyCelaá

El pasado jueves día 19 de noviembre se aprobaba por 177 votos a favor la LOMLOE, más conocida como Ley Celaá. Esta ley persigue un objetivo claro: que el Estado posea el control absoluto de la conciencia de los niños desde su más tierna infancia para programar a generaciones enteras en el mínimo esfuerzo, el relativismo, el odio de la patria y, en general, la falta de valores. Con una sociedad ignorante, sin tradiciones ni arraigo es más fácil perpetuarse en el poder.

30 años después de la aprobación de la ley de educación LOGSE que dio impulso a una pedagogía orientada a convertir la enseñanza en un trámite donde el esfuerzo, la constancia y la disciplina dejaron paso a un sistema asistencial donde el conocimiento era lo de menos y el adoctrinamiento ideológico, lo lúdico y la vacuidad procedimental lo demás, ahora tenemos lo que se ha ido recogiendo.

La obsesión de los Gobiernos por controlar e imponer sus leyes ideológicas desde la infancia es característico de los Gobiernos totalitarios, como la China Maoísta: de intensa intervención del Estado en la vida de los ciudadanos y ordenamiento de toda la sociedad en torno a la ideología comunista; la Alemania nazi: el ejemplo más conocido de totalitarismo contemporáneo o la Venezuela Chavista: afianzando su control de todas las instituciones del Estado, modificando la constitución para permitir la reelección infinita, y ejerciendo un secuestro de poderes públicos.

La finalidad de esta nueva Ley es utilizar la escuela como instrumento de educación y cultura social-comunista. Esta nueva escuela arrojará violentamente a la religión de entre sus paredes, e impondrá que a nuestros hijos se les adoctrine en la “verdad” oficial de la extrema izquierda, eliminará el castellano como lengua vehicular (precio a pagar por el pacto con los independentistas), eliminará lentamente la educación concertada, desaparecerá la educación diferenciada, e impondrá sus leyes ideológicas de género. Estas últimas que tanto le gustan al PP defender.

Porque hoy el PP, aunque desee abanderar la eliminación de la ley Celaá, sabe que es VOX quien la recurrirá ante el Constitucional para evitar que esta ley sea el legado de Sánchez e iglesias.

Un ejemplo, es el documento de 72 puntos que VOX presentó para la aprobación de los presupuestos de Andalucía, y que al final se introdujeron 65, de los que uno de ellos es la obligación de auditar los informes de género de los proyectos de la Junta andaluza.

Hay que recordar la última campaña del Ayuntamiento de Córdoba (gobernada por el PP-C´S) que publicó carteles con el mensaje: “de mayor no quiero ser como mi papá”.

Por último agradecer a María de Pablos presidenta de Aspace Segovia por su incansable lucha durante años en favor de la educación especial y por ser la abanderada de un colectivo que con esta nueva ley se verá realmente perjudicada.

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(*) Diputado de VOX por Segovia.