Sánchez como Pilatos

La incompetencia del Gobierno no sólo se mide por sus errores, sino por el retraso en la toma de decisiones. Tardó en reaccionar ante la pandemia, en comprar el material sanitario (además de defectuoso), en tomar medidas en el aeropuerto de Barajas (aún sin tomar), mintiendo en el número de fallecidos, en aprobar ayudas a los autónomos, pymes y personas más desfavorecidas (aún muy insuficientes y escasas), y en el reparto último de los 12.000M€, deja sin ayuda a más de 100.000 negocios al borde de la quiebra.

Y ahora, Sánchez anuncia el fin del estado de alarma, sin explicar que va a hacer para dar certezas a los ciudadanos, y seguridades jurídicas a las CCAA. ¿Dónde queda la manida cogobernanza? Sánchez vuelve a lavarse las manos como Pilatos. Nos dirá, o yo o el caos, cuando la realidad será a él y al caos. ¡Qué horror!

Estaría muy bien que Sánchez escuchara al principal partido de la oposición. Sería la primera vez, para acordar el plan B Jurídico, que ofrecido desde hace más de un año por Casado, diera solución a los problemas que se pueden dar y seguridad a las CCAA. Pero no lo hará, así es de soberbio.

Sánchez vuelve a dejar solas a las CCAA frente a la lucha contra la pandemia y evita proponer una normativa jurídica alternativa al estado de alarma, a pesar que la vicepresidenta Calvo lo prometió hace meses. Se confirma una vez más, que este Gobierno no tiene ninguna palabra.

El anuncio de vacunación masiva de Sánchez fue un puro acto de propaganda. Siempre aparece para dar buenas noticias, aunque luego se conviertan en falsas o incumplidas, pero nunca para las malas. De hecho, cuando antes de ayer apareció la crisis sobre la decisión sobre Astrazeneca, ya no había ni rastro del presidente del Gobierno. Rueda de prensa para anunciar a bombo y platillo el plan de vacunación y huida cuando su plan se pone en peligro. Y de la declaración de la renta, ni pio. El Gobierno va a dejar en una situación complicadísima e injusta a las personas que peor lo están pasando. El Gobierno debe dar una respuesta urgente a miles de personas acogidas o no al ERTE y que se verán obligados a pagar por tener dos pagadores o a los menores, que se verán obligados a hacer la declaración de la renta si cobran el ingreso mínimo, con lo que eso conlleva.

Y por último, el miércoles en las redes se llamó al boicot de una fuerza política de España como es VOX. Para Podemos, la ultra izquierda española, cualquier cosa que no sea ser de izquierdas es ser fascista, así nos llaman también en el Congreso al PP. Lo más fascista y antidemocrático que hay es no dejar a los demás hablar en libertad.

Cuando Sánchez dijo “no dejaremos a nadie atrás “nos quiso decir, no dejaremos a nadie atrás en pié.
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(*) Diputado por Segovia.