Respeto

Es difícil tomar decisiones que afectan a millones de personas con tantos casos particulares y damnificados colaterales. Satisfacer a toda la población es imposible porque cada individualidad tiene viviendo en su interior a un virólogo, un ministro de sanidad o consejero del ramo, un alcalde – o alcaldesa – y, cómo no, a un periodista independiente. Todos ellos haciendo compañía al seleccionador de fútbol que la mayoría ya tenía en su cabeza en los tiempos precovid-19. Mucha gente dentro.

Castigar al que cumple para escarmentar al que escupe en la norma

En estas circunstancias, parece claro que los hosteleros han pagado con el cierre ordenado por la Junta el comportamiento irresponsable de los descerebrados que deciden por sistema saltarse las reglas. Castigar al que cumple para escarmentar al que escupe en la norma. Curioso.

“Se está faltando al respeto al deporte”

¿Y el deporte en sala? Si los clubes aceptan la exigente normativa de sus propios estamentos federativos ¿por qué no pueden entrar espectadores? El presidente del Osasuna Magna Navarra de fútbol sala, Tatono Arregui, verbalizó el sentir de muchas instituciones deportivas hace unos días en los prolegómenos de un partido de su equipo a puerta cerrada: “Se está faltando al respeto al deporte”, dijo.

Miremos al Viveros Herol Balonmano Nava. Sufren sin su gente al lado. Los guerreros naveros llevarían al menos una victoria más en su casillero con el respaldo de sus aficionados – sentados, con mascarilla y a metro y medio – como ya quedó demostrado. “Es posible que nos juntemos en una obra de teatro aquí – dijo Arregui en el centro de la cancha ante las cámaras – y que lo vean setecientas personas en las gradas. No hay derecho”, concluyó.

Pues eso.