Rehabilitando

La iglesia de Santa María de la Cuesta, está siendo rehabilitada, y las obras avanzan a buen ritmo. Son muchos los ciudadanos que se acercan a sus inmediaciones, y, un tanto a hurtadillas, escudriñan lo que, desde el vallado perimetral, se permite. Llaman la atención los arcos románico-mudéjares del atrio norte, de los que se sabía su existencia, pero que llevaban cegados desde hace siglos.

El proyecto, después de dormir algunas décadas en algún cajón de algún despacho de la Junta, se desempolvó, y lo que es un ‘Bien de Interés Cultural’ declarado, va a lucir y aumentar , con su nueva imagen, el rico patrimonio histórico-artístico cuellarano, más aún, dado el lugar de su ubicación, auténtico balcón abierto hacia la Villa y hacia los pinares con fondo de ‘Guadarrama’.

Pero, los accesos al lugar son precarios para peatones y vehículos. Los unos, por sufrir una fatigosa subida y peligrosa bajada, los otros, por su circulación por calles angostas y falta de aparcamientos adecuados.

Un camino, el llamado del Cubo, podría dar solución para lo que se avecina, porque rehabilitar, también supone dar acceso franco y práctico a lo rehabilitado, sin lo que lo hecho, no lograría completamente sus objetivos.  A ver qué dice y hace el Ayuntamiento: ‘A grandes problemas, trabajosas soluciones’.