Pelea en el Ayuntamiento, alcalde agrede a concejal

Hay historias que se cuentan en unos minutos y otras que necesitan varios días para coger el hilo. Aquí y ahora vamos con un grupo de las primeras; de esas que pasaron (puede) desapercibidas y que al situarlas en el valor del recuerdo, la memoria puede despertarse y hasta ubicarlas en el tiempo.

Considero que es un panel interesante ¿Quiere comprobarlo?

Abril de 1934. Sesión de pleno en el Ayuntamiento de la capital. Se desarrolla un furibundo (1) debate derivado de la instalación de contadores de agua -incluido en el debate el precio a fijar por metro cúbico-, en los hogares, comercios y empresas. Con anterioridad, todos los periódicos locales de la época se habían pronunciado sobre ello. No había, sin embargo, una línea a seguir. Las posturas estaban encontradas –como ahora-, y cada grupo político defendía ‘lo suyo’.

Cuando se llegaba al décimo ‘rifirrafe’ (2) de la tarde noche, la polémica se desmadró, siendo agredido ¿por el alcalde? el concejal y teniente de alcalde Esteban Muñoz, de profesión tipógrafo, socialista, miembro de UGT y partidario de la instalación de contadores.

El hecho transcendió de inmediato. Los compañeros tipógrafos del agredido llamaron a una huelga de 24 horas, a la que de forma inmediata se adhieren metalúrgicos, construcción, dependientes de comercio…

Presidía el Ayuntamiento, desde 1931, el republicano Pedro Rincón López-Villazón, presidente en Segovia del partido radical socialista (3), al que el gobernador civil, San Román, días después de los hechos narrados, suspendió de funciones “por haber sido promotor de la huelga y haber incitado a la violencia”.

Interinamente ocupó el puesto el agredido, que tras un corto periodo se lo ‘traspasó’ a Pascual Guajardo. En esta historia, cual Guadiana, Rincón toma de nuevo el puesto de alcalde en mayo de 1936 y, por más que quisiera girar a la derecha, que lo intentó, el bastón de mando lo hubo de dejar por segunda y definitiva vez.

Cabe dejar constancia en esta historia de dos hechos. El primero, que Pedro Rincón fue director del semanario ‘La Voz de Segovia’. Órgano de ‘Alianza Republicana’. Fundado en junio de 1930, acabó su primera etapa en diciembre del mismo año, si bien regresó a la calle dos años después y permaneciendo hasta 1934. En esta segunda época, y ya en sus últimos meses estuvo dirigido por Ignacio Carral de la Torre (4), redactor y corresponsal, a su vez, en varios periódicos madrileños. En 1923 había dirigido el semanario ‘Segovia’.

Sobre el segundo hecho, para entender mejor lo sucedido en el tema de los contadores, remito a la lectura de las actas de lo aprobado en las comisiones de Industrias y Hacienda, con fecha 6 de abril del 34.

La verdad se multa con 500 pesetas.

28 de Febrero de 1932. El Adelantado de Segovia había publicado días antes la siguiente noticia (resumida): ‘En un pueblo de nuestra provincia hubo un altercado grave, días pasados, al retirarse un crucifijo de la escuela’. La expuesto, que fue constatado por la veracidad de los hechos, llevó al gobernador civil, Manuel Salvadores Blas (¿?), a la imposición de una multa de 500 pesetas al diario, máxima cuantía que la ley permitía a los gobernadores. Era director en ese tiempo Luis Cano Lozano, hijo del fundador Rufino Cano de Rueda.

La sanción, al igual que sucedió en muchísimos otros periódicos de toda España, lo fue en aplicación de la Ley de Policía e Imprenta de 1883, vigente – por más que quien leyere pudiera tener dudas-, hasta el año 1906. Fecha en la que, sin anular la anterior, se complementa con la de Ley de Jurisdicción. El 21 de marzo de 1931, con Azaña en el poder, la Ley de Defensa de la República incidió en la represión de determinadas noticias.

“Era, se dijo, una ley muy dura que ponía cortapisas a la libertad de expresión”. Tanto, como que se calificaban actos de agresión a la República ‘la publicación de noticias que pudieran poner en tela de juicio la credibilidad de la misma…’. (Art. 1-III)

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(1) Airado, colérico, muy propenso a enfurecerse (RAE).
(2) Disputa, refriega o escaramuza que no llega a tener un resultado definitivo en la contienda.
(3) Germen de Izquierda Republicana, fundada en abril de 1934.
(4) De él escribió Alfredo Marquerie que era ‘la encarnación viva del optimismo’.