Partir de cero

La obligada renovación del CGPJ se nos está haciendo bola a todos. Hasta el momento todos los intentos han resultado fallidos y, en algún momento, tiene que llegar el acuerdo entre los dos grandes partidos. Europa ha dicho que la renovación es obligada, añadiendo que es necesario modificar el sistema de elección de sus miembros.

En este asunto convendría partir de cero, al igual que la mayoría parlamentaria está dispuesta y por vía de urgencia a partir de cero con los independentistas catalanes. Hay que partir de cero y poner por delante los criterios, todos los criterios, exigidos por Europa.

Sin retrotraernos a la prehistoria hemos visto en las últimas semanas cómo desde el Ejecutivo, sin el menor sentido de la medida, se ha liado la manta a la cabeza realizando nombramientos en los que no ha existido el menor pudor. Del Gobierno se pasa directamente a la fiscalía general del Estado, al Constitucional, se insiste en Tezanos porque acierta en las encuestas y así algunos más. Ante este desparpajo no es sorprendente que el PP quiera establecer alguna garantía a la hora de renovar el órgano de gobierno de los jueces.

Es verdad que hasta el momento la mayoría parlamentaria se ha reflejado en el CGPJ. Lo han hecho tanto PP como PSOE pero nunca es tarde para rectificar y este es el momento si ambas partes son capaces de partir de cero, de olvidar los avatares que han sacudido todos los intentos de acuerdos. Para ello es necesario voluntad política y afán indiscutible de acuerdo.

Teniendo en cuenta las advertencias de Europa se me hace difícil pensar que el acuerdo no es posible. El PP se aviene a renovar el CGPJ con la actual ley con el compromiso del PSOE de modificar el método de elección de sus miembros de acuerdo con los criterios establecidos por Europa.

Ocurre sin embargo que la desconfianza se ha instalado entre quienes tienen que negociar, de ahí que el PP pretenda el compromiso firme del PSOE de abordar la reforma necesaria para que los jueces, parte de ellos, sean elegidos por los propios jueces. El PP no se fía hasta el punto de que, con enorme ironía, algunos en la calle Génova,digan que con Sánchez sí que es necesario un verificador.
Llegados a este punto o ambos partidos realizan un ejercicio de amnesia y sellan por escrito tanto la renovación inmediata como el abordaje también inmediato de la reforma de elección o no habrá acuerdo y la bola irá creciendo hasta el aburrimiento.

¿Será posible que el PSOE llegue, como va a llegar, a acuerdos complicados con Junts y no sea posible un acuerdo con el PP para la renovación del CGPJ?. Visto lo visto no hay que descartarlo y si esto ocurriera, si no hubiera acuerdo, sería para nota.