Pablo Martín Cantalejo -Jardinería y balcones

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Nuestra capital, además de ser famosa por su conjunto urbano y por sus numerosos y destacados monumentos, también es reconocida por muchos gracias a su original y bellísimo “cinturón verde”, cosa no muy normal en las ciudades, por lo que de él podemos “presumir” en la nuestra. Pero, además de este “cinturón” y algunas frondosas alamedas, Segovia posee, tanto en su recinto amurallado como por los distintos barrios, incluyendo los más modernos, espacios ajardinados de mayor o menor extensión que sirven de solaz a mayores y pequeños; a los primeros, para un confortable descanso, para practicar la lectura o simplemente para escuchar el rumor de alguna fuentecilla o curiosear el paso de los caminantes; y a los pequeños, para dedicarse plácidamente a sus juegos y a entretenerse con las atracciones para ellos colocadas en algunos de estos espacios. A todo ello debemos agregar la existencia de numerosos pequeños jardines privados extendidos por toda la ciudad, donde sus propietarios pueden disfrutar de una reservada zona verde.

Al comentar esta circunstancia, es inevitable traer a colación algunas frases muy expresivas escritas o pronunciadas por diversos personajes. Así, Sa´di, un jeque persa y poeta que vivió entre 1213 y 1291, decía: “El jardín es una delicia para la vista y un consuelo para el alma”. Cicerón escribió: “Si tuvieras una biblioteca con jardín, lo tendrías todo”. A su vez, el pintor Claude Monet opinaba: “Mi jardín es mi más bella obra de arte”. Y una última cita, ésta de José Ortega y Gasset: “He reducido el mundo a mi jardín, y ahora veo la intensidad de todo lo que existe”.

Bien; ahí quedan algunas muestras de los elogios que merece la jardinería, y que reduciéndose ahora a nuestra ciudad, repito que también tiene en ella una especial relevancia y contribuye en gran medida a la belleza del conjunto. Nuestros paseos por las diferentes zonas siempre encuentran tanto espacios ajardinados como balcones y ventanas que lucen testimonios florales. Hay que acostumbrarse al caminar por nuestras calles a mirar también hacia arriba, a las fachadas de los edificios en muchos de los cuales, repito, podemos contemplar esos decorados con flores y plantas diversas.

Todo ello me provoca una idea que podría ponerse en marcha, cuestión que me viene a la memoria por “culpa” de la actuación del Ayuntamiento de Ayllón que en el pasado mes de junio convocó un primer Concurso de Ventanas, Balcones y Fachadas, pidiendo a los participantes que mantuvieran las muestras que se presentaran al mismo por lo menos hasta el presente mes de septiembre.

Este hecho me hace recordar que también en nuestra ciudad hubo, en alguna ocasión, alguna convocatoria parecida, por lo que me permito invitar a pensar sobre ello y sobre la posibilidad de repetir en alguna ocasión una invitación semejante. En Segovia, insisto, hay bastante afición a la jardinería y floristería, y también a utilizar esta misma, a través de las tiendas especializadas, para ofrecer como presentes o para decorar determinadas fiestas y reuniones. Buena parte de la hostelería se suma también a esta decoración floral adornando sus “terrazas” o colocando pequeños muestrarios florales sobre las mesas. Por eso, como ya hay muchas muestras de esta afición, se podría intentar, si no un concurso, como en la villa ayllonesa, al menos hacer pública una invitación al ciudadano para que se incrementara en lo posible la decoración floral de balcones y ventanas en los diferentes barrios de la ciudad. Añadiríamos así un doble atractivo al que ya ofrecen el “cinturón verde”, las alamedas y los espacios ajardinados de que gozamos en la capital.