¿Nos hemos vuelto locos?

Nueva estocada a nuestra ganadería, agricultura, pesca y alimentación. Después de la competencia desleal de los productos extracomunitarios que hunden el campo español, después de reclamar por activa y por pasiva una ley de soberanía alimentaria, después de que el ministro de Consumo manifestara la mala calidad de la carne española y que había que reducir su consumo, ahora nos llega una nueva alternativa: la comercialización de proteínas en laboratorio.

Esta nueva “alternativa” denominada engañosamente “carne de laboratorio” o “carne celular” supone un afrenta más contra la ganadería, que podría extenderse a otros sectores.

Lo curioso de esta fórmula es que esta técnica, muy en auge en países como Israel donde son pioneros, no está lo suficientemente testada y probada y tampoco está regulada.

Se trata de un paso más hacia la industrialización de la ganadería, agricultura y la alimentación, una verdadera amenaza para nuestra soberanía alimentaria, o lo que es lo mismo, el derecho de poder decidir nosotros nuestro propio sistema agrícola y alimentario.

Existen estudios que manifiestan que el impacto en el calentamiento global de la carne producida de forma no intensiva es menor que la producida en los laboratorios

Con la excusa medioambiental encima de la mesa, manifiestan que con esta nueva alternativa, se reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero, siendo falsa esta afirmación. Existen estudios que manifiestan que el impacto en el calentamiento global de la carne producida de forma no intensiva es menor que la producida en los laboratorios.

Mientras China con un 30% del total mundial del volumen de emisiones de CO2, ordena comprar carbón a cualquier precio para poder garantizar el suministro. Por otro lado España reduce sus emisiones de CO2 en 2021 y sigue por debajo de 2019, y cuyo porcentaje del total mundial no llega al 1%. A pesar de ello, con esta nueva alternativa pretenden justificar que se reduciría el impacto de las emisiones de metano por parte de las granjas, siendo falso, ya que las emisiones de metano tienen un efecto menos duradero que el CO2 que se emitiría al crear la carne en laboratorios.

Pero es que dicha propuesta es una locura, pretenden sustituirlo y dejarlo todo en manos de las multinacionales, que lo único que hacen es proteger sus intereses económicos invirtiendo en este nuevo modelo, para destruir al pequeño agricultor y ganadero que son los que mantienen el campo, cuidando la biodiversidad y los paisajes, además de dinamizar social y económicamente las zonas rurales. Pero esta locura no se queda aquí, los multimillonarios Bill Gates y Jeff Bezos están invirtiendo parte de su fortuna en la elaboración de carne artificial. ¿Pero nos hemos vuelto locos?

Pretenden sustituir nuestra soberanía alimentaria lentamente dentro del plan de la denominada Agenda 2030, cuyo Ministerio está en manos de los comunistas de Podemos, hoy en manos de la señora Belarra en sustitución de Pablo Iglesias, y cuyo falso objetivo es un mundo más igualitario y saludable, siendo la verdadera realidad crear un orden político nuevo que modifique sustancialmente la vida de las personas.

Unos objetivos, los de la Agenda 2030 que el Foro de Davos ya adelantó con el slogan: “En 2030 no tendrás nada, pero serás feliz”.

Pero frente a esta locura está la Agenda España de VOX como respuesta a las agendas globalistas que pretenden la destrucción de las clases medias, la liquidación de nuestra soberanía y el ataque a nuestras raíces y tradiciones.

Rodrigo Jiménez Revuelta (*) Diputado de Vox por Segovia.
Rodrigo Jiménez Revuelta
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Rodrigo Jiménez Revuelta es Diputado por Segovia en el Congreso. Nacido el 23 de octubre de 1972, lleva afiliado a VOX desde 2015.