Ni un paso atrás

La semana pasada con gran satisfacción, mencionaba en mi artículo las medidas anunciadas por el vicepresidente de la Junta, Juan García-Gallardo, y el Consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo (PP), sobre la implantación de un protocolo en ayuda a las mujeres embarazadas como compromiso previo del acuerdo de investidura sobre medidas en favor de la natalidad y la familia. Todo esto sucedía dentro de un marco normal, hasta que los satélites de la izquierda mediática (grupo Prisa) pusieron en marcha su maquinaria propagandística rechazando las medidas acordadas por el Gobierno de Castilla y León. ¿El motivo? No les gusta que las mujeres tengan la posibilidad de tener más información, oponiéndose así a un avance considerable en apoyo a las mujeres embarazadas.

La izquierda que hoy nos gobierna junto a los medios de comunicación afines están acostumbrados a que sus políticas perduren en el tiempo, sin que nadie las cambie y permanezcan imperecederas. La izquierda se ha acostumbrado, por la inacción de otros, a que sus ideas y principios se impongan sin que enfrente no hubiera quién las debatiera. Y esto es así porque la “derecha” española ha mirado hacia otro lado incumpliendo como siempre sus programas electorales al prometer una cosa y hacer luego la contraria.

Pero esto se ha acabado. Con VOX las cosas son diferentes. Hemos venido a abrir debates que estaban cerrados y, aunque para muchos suponga incomodidades o dificultades, desde VOX vamos a seguir haciéndolo. Estamos demostrando que tenemos palabra, que cumplimos nuestras promesas cuando llegamos al gobierno.

No obstante, ante el ataque desmedido de la izquierda mediática, ha sorprendido mucho el giro a la izquierda por parte de un PP que desde Génova contradice lo acordado en Castilla y León. Parece ser que ahora el grupo Prisa le dicta a Génova lo que tiene que opinar, probablemente porque en ese giro quiere tener contento a la izquierda mediática, no vaya a ser que ésta en sus medios pueda expresar alguna opinión o crítica desfavorable del partido de Feijoó, y eso le reste posibles votantes descontentos con Pedro Sánchez.

Esto ha provocado gran desconcierto en las filas azules, ya que muchos concejales, consejeros, afiliados y simpatizantes se están preguntado si ese giro es simplemente un espejismo o el nuevo modelo impuesto por un Feijóo que ve en esta estrategia su camino para llegar a Moncloa.

Pero en VOX lo tenemos claro y nunca renunciaremos a nuestro firme compromiso con el derecho a la vida. Si ofrecer a una mujer la posibilidad de escuchar el latido fetal de su hijo o una ecografía en 4D a las 12 semanas para que pueda ver al bebé, provoca que toda la izquierda se nos eche encima, eso significa que lo hemos hecho bien. Este ofrecimiento no es un retroceso en la ayuda a la mujer embarazada, sino todo lo contrario, un avance en la defensa de la vida.

Por último, quien tendrá que dar explicaciones si incumple el pacto será el PP, pero no a la izquierda mediática, sino a sus votantes que esperan con anhelo el cumplimiento de los programas electorales de 2011 y 2015 –les invito a que lo comprueben- en los que manifestaban su compromiso con el derecho a la vida, modificación de la regulación actual sobre el aborto y la creación de un plan de apoyo a la maternidad para ayudar a aquellas mujeres que quieran ser madres y se encuentren en una situación de especial dificultad.

Frente a todo ello, desde VOX no daremos ni un paso atrás y mientras el Gobierno ayuda a los violadores, nosotros ofrecemos ayuda a las mujeres embarazadas.

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(*) Diputado Nacional de Vox por Segovia.