Negocio o deporte

El domingo 28 de marzo, en el programa ‘Lo de Évole’ se trató un tema que por desgracia sigue formando parte del mundo del deporte. El doping. No voy a juzgar las declaraciones de Eufemiano Fuentes porque desconozco si estaba mintiendo o decía la verdad en sus comentarios, pero sí me surgen una serie de preguntas ¿El deporte de élite tiene más de negocio que de deporte? ¿Los médicos que deben mirar por la salud de las personas, en este caso de los deportistas, lo hacen? ¿Todo vale para conseguir la victoria? ¿Dónde quedan los valores que presuponemos tiene el deporte? ¿El deporte se utiliza para demostrar el poder que tienen algunos países?

Considero que no todo vale. No entiendo por qué se tienen que fijar determinados objetivos si estos no se pueden alcanzar utilizando exclusivamente el entrenamiento como medio para lograrlos sin someter al cuerpo humano a situaciones que a la larga puedan entrañan peligro para el mismo. Por otro lado, los deportistas deben competir en igualdad de condiciones, por lo tanto, ¿dónde situaríamos a aquellos que logran sus objetivos mediante sus rutinas de entrenamiento? Sería interesante conocer también la postura de las marcas patrocinadoras.

No soy ingenua y sé que el deporte de élite tiene una parte muy importante de negocio en el que todos los actores salen beneficiados, sin este negocio no se podrían mover las cifras que se mueven, pero vuelvo al comienzo ¿Todo vale? El deportista tiene la última palabra ¿o no? Quizás una vez dentro de la rueda no es fácil quedarse fuera, cuesta demasiado llegar.