Mila Subtil – Cómo hacer frente a la epidemia del siglo XXI: obesidad

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En la sociedad actual el número de personas con sobrepeso y obesidad, incluídos niños y adolescentes, está aumentando en proporciones tales que ya se habla de epidemia mundial. El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Ambos términos se identifican mediante un indicador simple, resultado de la relación entre el peso y talla, denominado Indice de Masa Corporal o IMC (sobrepeso IMC igual o superior a 25 y obesidad IMC igual o superior a 30).

Según un estudio reciente publicado por la Revista Española de Cardiología, “Exceso de peso en España: situación actual, proyecciones para 2030 y sobrecoste directo estimado para el Sistema Nacional de Salud”, el 80% de los hombres y el 55% de las mujeres serán obesos en España en 2030. De aquí a dos décadas habrá 3 millones más de ciudadanos con este problema de salud.

Una de las principales causas de la obesidad, teniendo en cuenta que se trata de un problema complejo en el que interactúan múltiples circunstancias, es un desequilibrio entre calorías consumidas y gastadas. Este desajuste energético se produce por la confluencia de dos principales factores:

— Un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico.

— Una disminución del ejercicio físico resultante del estilo de vida cada vez más sedentario (formas de trabajo pasivas, utilización elevada de medios de transporte, creciente urbanización).
La presencia de sobrepeso u obesidad es un importante factor de riesgo de enfermedades crónicas comunes en nuestra sociedad, como las enfermedades cardiovasculares (infarto, angina, ictus), la diabetes, trastornos discapacitantes del sistema osteoarticular (osteoartritis) y determinados cánceres.

El sobrepeso y la obesidad resultan de unos patrones de conducta en gran medida influenciados por factores ambientales y sociales del entorno, y que se asocian al desarrollo y a la existencia de políticas insuficientes respecto a la salud, planificación urbana, procesamiento, distribución y comercialización de alimentos y educación, entre otras.

Resulta innegable que el ritmo frenético de vida que llevamos nos resta dedicación a la compra de los alimentos más adecuados, así como a preparaciones culinarias saludables, o lo que es lo mismo, disminuyen los alimentos de calidad y la calidad de la alimentación en nuestra dieta.

La gran mayoría de nosotros disponemos de escasísimas horas al día para preparar los menús y para realizar algún tipo de actividad física, pero necesitamos reaccionar, pensar que nuestro cuerpo nos acompaña toda la vida, y que debemos cuidarlo.

Mi profesión como sanitaria me pone delante, a diario, numerosos casos de pacientes con problemas de salud derivados de la obesidad. Pacientes cuya calidad de vida ha quedado considerablemente disminuida. Con pequeños y sencillos gestos, como pueden ser una lista de la compra con menos productos elaborados, formas de cocinado bajas en grasas (plancha, horneado) y algo de actividad física diaria (uso de escaleras en lugar del ascensor, un pequeño paseo, etc), conseguiremos el logro o mantenimiento de un peso corporal adecuado, al mismo tiempo que aumentará nuestra calidad de vida.

La población infantil debe ser incluida en este reto de avance en un estilo de vida saludable. El estado de salud de la infancia es determinante para su futuro, presentando un niño obeso mayores probabilidades de padecer enfermedades en etapas posteriores como la diabetes. Debemos constituir un ejemplo para ellos e inculcarles buenos hábitos alimenticios, así como la importancia de movernos y realizar actividad física. Educar convenientemente a los niños en estos ámbitos es evitar adultos enfermos.

Concluyo este artículo con una frase de Javier Aranceta, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria: “Es importante que los españoles volvamos a cocinar con amor, realizando una compra adecuada y cocinando los productos con tiempo, al modo tradicional”.

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(*) Enfermera del Hospital General de Segovia.