No tiene por que ser todo gris marengo

Cuando hablaba la semana pasada del gris que podía colorear el inicio del curso de la gobernanza municipal, ha habido quien lo ha interpretado como gris marengo. Y no es así, Tambien podían haberlo interpretado como “gris perla” que también lo define como gris el Panton aplicable, con lo cual parecería que aun siendo gris se calificaría más suave. Bien, pero, en todo caso. si tuviera que insistir hoy en el coloreado de la gestión –más como divertimento que con segundas intenciones- aplicaría para los proyectos en marcha, que llevan buen camino, el azul celeste descrito en el muestrario como PMS 2975 que es más dulce.

Y viene a ser así porque “La calle” entiende que se avistan dos proyectos que pueden ser importantes para la ciudad de los cuales el Ayuntamiento podría sentirse orgulloso. Uno es el compromiso –gracias a la insistencia de la alcaldesa Luquero- del Consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León Juan Carlos Suárez-Quiñones, constatado mediante un documento oficial para financiar al cien por cien por la Institución Regional una nueva estación de autobuses, cuya aspiración viene coleando desde hace más de una década y que ahora viene a cobrar forma definitiva, si bien condicionada a que el Ayuntamiento sea titular previamente de unos 10.000 metros cuadrados cedidos para este fin por ADIF (Renfe) en el espacio de “vías muertas” de que dispone en lo que se ha conocido siempre como “fondo de saco” en el tránsito normal ferroviario hasta hace unos años. La condición que pone la Junta sobre el tapete no es moco de pavo por cuanto que se presenta no fácil la negociación con ADIF para ello. En este sentido habría que recordar otro Convenio de hace años entre las partes (Arahuetes, Antonio Silván y el presidente de Infraestructuras ferroviarias Antonio González) para aplicar la cesión mediante un Plan Regional de Actuación Urbanistica (PRAU) como se dijo entonces: Las Lastras-Estación capaz para desarrollar 370.000 m2 contemplando la construcción de casi mil viviendas protegidas de las que creo recordar que ADIF se reservaba cierta cantidad. En terrenos –se decía- que resultan innecesarios para la explotación ferroviaria y que pasarían en consecuencia a integrar la trama urbana de Segovia. Un fruto maduro pero que habrá no obstante que saber pelar con ADIF. Así lo dejaba ver el Editorial de nuestro periódico del pasado 13 de septiembre.

Otra de las cuestiones que aliviarían el marengo sería la determinación final de los terrenos para la nueva infraestructura y dotación sanitaria a ubicar (parece que los tiros van por ahí) en los aledaños de las instalaciones de la Residencia Machado cerca del actual complejo hospitalario. Incluso habría que seguir peleando también por la dotación del Policlinico para uso sanitario como ha puntualizado la subdelegada del Gobierno, Lirio Martín, diciendo que el Gobierno no pondría obstáculos para ello si la Junta mostrase un cierto interés, aunque sea difícil apearla de su negativo criterio como ya ha dicho varias veces. Pero hay que seguir insistiendo. Ya se sabe que el que no llora…

Y por último otras dos actuaciones también demandadas y ansiadas serían la reconstrucción del Cervantes, que la Dirección General de la Agenda Urbana y Arquitectura asumiría (según dice el Ayuntamiento) en solitario el coste de las obras podría iniciar –a poco que se le empuje- la licitación de tan importante y esperada obra.

La otra –puramente municipal- trataría de reconvertir una zona tan degradada como el valle de Tejadilla-Tejerín-Puente de Hierro mediante un ambicioso proyecto multidisciplinar de profunda recuperación y uso de una fantástica zona de ocio y servicios deportivos desde hace años olvidada, en el que intervendrían las concejalías de Urbanismo, Medio Ambiente y Deportes.

En definitiva importantes proyectos que , aunque difíciles , bien merecería la pena el gran esfuerzo que se espera del Ayuntamiento (no sólo del equipo de gobierno sino también de los parlamentarios, que para algo están, digo yo) que es quien tiene que liderar fundamentalmente el mucho y contumaz trabajo que aparece en el horizonte – gris perla, casi azul celeste- con el que la alcaldesa Luquero suavice el gris marengo que creyó ver la semana pasada. A cada uno lo suyo.