Luz de candela o eléctrica

Ya es sabido que en España este mes de Agosto es el de “Vuelva Vd. mañana”, el título del famoso artículo que Mariano José de Larra publicaba el 14 de Enero de 1833 en su revista satírica de costumbres “El Pobrecito Hablador”. Por cierto que Larra nació en Madrid en 1809, precisamente en una casa de la calle de Segovia, en donde estaba situada la antigua Casa de Moneda, en la que trabajaba uno de sus abuelos.

Ocurre, por lo tanto, que ahora aquí se repite lo de “vuelva usted mañana”, porque casi todo el mundo está disfrutando de las merecidas vacaciones, y los pocos suplentes, si los hay, por lo general aconsejan que “se vuelva después”. He aquí, pues, que esta situación me obliga a hacer un “regreso” a cosas que se pueden contemplar a la luz de una candela (las negativas), o al amparo de una lámpara eléctrica (las positivas).

El lector amable será, el que se decida por unas u otras, colocando a su elección el orden de preferencia de las mismas.

Mientras los representantes de la economía provincial no dejan de pedir soluciones (a sabiendas de que nadie a escala nacional les va a hacer caso), los responsables municipales y de otras asociaciones están apoyando sus esperanzas en proyectos en marcha, como con la inauguración de pistas deportivas y un aparcamiento en el inicio de la recuperación del Valle de Tejadilla; o del supuesto y a bastante más largo plazo de un “sustituto” para la por nosotros conocida como Base Mixta. También están puestos los ojos en el olvidado proyecto de Prado del Hoyo, sin perder tampoco la esperanza de que el penoso y costoso CAT acabe algún día sirviendo para algo.

Parece que hay ya una luz de cara a recuperar la Escuela de Enfermería, por iniciativa dela UVa, mientras el equipo municipal que manda sigue obstinado en modificar la Ordenanza de Circulación… seguro que para fastidiar más la idem.

También se sigue confiando en que las obras de construcción del nuevo Teatro Cervantes se inicien pasado el “tiempo de canícula”, mientras, por otros horizontes, la Plataforma por el Directo Madrid-Burgos reitera su esperanza (casi desesperanzadora) de que se vuelva a tomar en cuenta la olvidada línea, también despreciada por el Consejo Económico y Social de Castilla y León al desestimar la línea y no incluirla en el Corredor Atlántico.

Asimismo tenemos de actualidad la posibilidad (esperemos se confirme) de que el nuevo Centro Cívico de Nueva Segovia (anejo a los complejos deportivos) pueda ser puesto en uso dentro de este mismo año. Y, al citar el complejo deportivo, muy oportuno ha estado el Ayuntamiento al adquirir seis nuevos desfibriladores para distribuir entre algunos de los centros, previendo así sorpresas cardiovasculares.

No hay que olvidar los avances que en materia de restauración poco a poco van siendo encaminados a recuperar la totalidad de la muralla, una de nuestras joyas arquitectónicas durante muchos años olvidada. Trabajos estos que vienen descubriendo nuevos datos respecto a su origen. En cambio, los munícipes se dejan avisar frecuentemente por la oposición (y por el Sr. Murray, que “está a todas” en Facebook) de la necesidad de limpiar el Azud del Eresma a la altura de San Marcos y el Acueducto de los hierbajos que en él se reproducen constantemente.

Seguro sí que es que en materia de avances no será fácil superar las atenciones que se vienen prestando a La Cárcel Centro de Creación, de cara a crear en él una Escuela Municipal de Arte (¿en competencia con la que funciona en la Casa de los Picos?). El edificio parece que entra en el contenido de esa palabra que ahora manejan los “altos políticos” y que designan como “resignificar”, no muy alejada de la nueva Ley de Memoria Democrática encaminada a que no se olvide los sufrimientos pasados de todos los españoles en lugar de tratar de imponer la concordia frente al odio, pues parece que por esta última vía va el punto de mira que se ha puesto en el Valle de los Caídos, incluso en la monumental cruz según una parece velada amenaza del ministro Bolaños. No recuerdan algunos que el autor de la gigantesca obra, Juan de Ávalos, tras haber estado en el bando franquista pasó a militar en el socialismo. Franco lo conoció ya como tal afiliado, y él fue quien dijo que este era el escultor que debía encargarse de la obra. Lo historiadores dicen que el caudillo solo habló con él un par de veces. Como cabe suponer que en este desgraciado país todavía queda algo de cordura, todo quedará en la imaginación (¿y deseo?) de algunos, que en caso extremo bien se encargarían de proteger a “su” presidente de que alguna de las grandes piedras pudieran caer sobre su persona.