En estos tiempos escuchamos que hay actividades esenciales que, tal y como leemos en la anterior frase (definición de la RAE), son cosas importantes y necesarias, de las que no podemos prescindir. A la cabeza nos vienen rápido la Sanidad o la Educación, siempre imprescindibles y, en estos tiempos que vivimos, más aún.

Sin querer poner a la misma altura que lo anterior, vengo aquí a destacar otra actividad que no ha recibido el calificativo de esencial pero que, siendo como es una actividad saludable y educativa, creo que debería tener una mejor consideración de la que tiene y es el deporte, especialmente el deporte de base.

Desde el pasado día 6 de noviembre cientos de deportistas de nuestra ciudad se han quedado sin poder practicar su deporte, con las limitaciones que la realidad nos impone ahora y que imposibilitan que los deportes de contacto se desarrollen con normalidad puesto que este contacto no está permitido, algo que condiciona los entrenamientos que se venían realizando. Aun así, muchos clubes de la ciudad de muchos de estos deportes de contacto, habían comenzado hace tiempo sus entrenamientos con el fin de ofrecer a las chicas y chicos que los integran la posibilidad de seguir desarrollándose deportiva y personalmente practicando su deporte. En el caso de nuestro club, el CD Base, 61 jugadoras y 96 jugadores no pueden seguir entrenando con sus compañeras y compañeros 3 días a la semana.

Teniendo en cuenta, además, que los entrenamientos de los equipos de base en deportes como el baloncesto se estaban desarrollando sin contacto y, desde el 9 de octubre, con mascarilla (…) en nuestro caso concreto, en dos meses de entrenamiento, no hemos constatado ningún contagio

Según información publicada por el Consejo Superior de Deportes, los contagios por COVID en España en el ámbito deportivo han sido sólo el 0,28% del total. Teniendo en cuenta, además, que los entrenamientos de los equipos de base en deportes como el baloncesto se estaban desarrollando sin contacto y, desde el 9 de octubre, con mascarilla, seguro que esos datos son incluso más bajos; en nuestro caso concreto, en dos meses de entrenamiento, no hemos constatado ningún contagio.

Carla, Marcos, Daniel, Nicolás, Gabriela, Aitana, Germán, Javi, Edu, Felipe, Marina, Elena, Julia, Martín, Lucas, Ana, Jorge, Irene, Jimena… no podrán seguir practicando su deporte durante, al menos, dos semanas. No les importaba demasiado no tener competición a la vista, o entrenar sin contacto y con mascarilla, no poder utilizar los vestuarios para cambiarse, pasar más frío del habitual porque había que ventilar a menudo, que las manos olieran a desinfectante porque los balones estaban impregnados… eso era lo de menos, podían seguir viéndose, mejorando aspectos que no suelen trabajarse tanto durante la temporada porque no da tiempo y disfrutando del deporte que los apasiona.

Sin perder de vista la gravedad de la situación sanitaria, creo que las medidas tomadas para evitar los contagios deberían dirigirse hacia las actividades y situaciones de mayor riesgo y hemos demostrado que el deporte, cumpliendo los protocolos de seguridad existentes, es seguro.

Hago desde aquí un llamamiento a las autoridades para que valoren en su justa medida el deporte de base, las implicaciones sociales y de salud que tiene y las consecuencias de no permitirlo ya que las alternativas de ocio de estas chicas y chicos no serán, sin duda, tan seguras y saludables.

Rodrigo Hernando, presidente del Club Deportivo Baloncesto Segovia