Las formas en el fútbol

De verdad que es cada día más corriente el hecho de ver un partido de futbol y pensar que esto no es lo que era y que cada vez se hacen más insufribles algunos encuentros, tanto si lo ves por televisión, como si lo ves en el campo. La diferencia es que verlo en la televisión se arregla cambiando de canal, mientras que en el campo, al estar con algún amigo, terminas aguantando el partido hasta el final.
Hay equipos que se proponen desde el principio no jugar al fútbol, que corra el reloj aunque el balón este parado, o alejándolo lo más posible para quemar minutos. Se juega al límite del reglamento y se exageran jugadas de forma escandalosa. En cualquier encuentro un choque con un contrario o cualquier entrada sin llegar al contacto, le hace al arbitro llevarse el silbato a la boca, ante la duda de la magnitud de la falta, o si lo ha llegado a ser.
Los entrenadores son los primeros en enseñar y utilizar toda clase de triquiñuelas, protestándolo todo y enseñando a sus jugadores cómo y cuándo tienen que exagerar y de qué forma. Hay que ganar por encima de todo, y para ello vale utilizar toda clase de artimañas.
De acuerdo que el ganar o el no perder es lo que se pretende, pero también es cierto que las formas y los malos modos empiezan a proliferar estando patentes cada día más. Y si no, que se lo pregunten a algún entrenador de Primera División de Madrid, maestro en estas cosas que solo pueden hacer daño al deporte. Hay planteamientos que nada tienen que ver con el juego, entendido como una actividad noble con unas normas que lo regulan.