Varios municipios de Segovia ya disponen de plantaciones fotovoltaicas en sus terrenos.
Varios municipios de Segovia ya disponen de plantaciones fotovoltaicas en sus terrenos. / KAMARERO

El Pacto Verde Europeo «Green Deal», se va a configurar como la hoja de ruta climática en la Unión Europea para los próximos años, y comprenderá todos los sectores de la economía. En la Unión Europea se han fijado además objetivos en materia de energías renovables como parte de su política de Acción Climática en dos horizontes temporales, 2020 y 2030. Estos horizontes han sido desarrollados con objetivos específicos en distintos marcos, concretamente el Paquete Clima y Energía 2020 en materia de energías renovables fija el objetivo vinculante del 20 % en 2020, mientras que el Marco Energía y Clima 2030, que contempla una serie de metas y objetivos políticos para toda la UE durante el periodo 2021-2030, determina que cada Estado miembro debe presentar su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030, donde también es necesario incluir objetivos en materia de energías renovables en hitos intermedios 2022, 2025, 2027 y 2030.

Pues bien, el próximo Plan Nacional Integrado de Energía y Clima establece para España, como objetivo para el año 2030, que las energías renovables representen un 42 % del consumo de energía final en España (24% para el año 2022 y del 30% para el año 2025), por lo que en el periodo 2020-2022 el parque renovable deberá aumentar en aproximadamente 12.000 MW y para el periodo 2020-2025 en el entorno de 29.000 MW, de los que aproximadamente 25.000 MW corresponden a tecnología eólica y fotovoltaica.

El sol emite a la tierra cuatro mil veces más energía que la consumimos, y España es uno de los países de Europa que más potencial tiene para este tipo de energía pues recibe de media unas 2.500 horas/año de sol. La energía solar constituye una fuente de energía renovable que se obtiene del sol y con la que se pueden generar electricidad y calor. Una materia prima procedente del sol y gratuita, al mismo tiempo que una energía limpia e inagotable. Una producción de energía respetuosa con el medio ambiente y con un coste actual razonable, que puede aprovecharse directamente, o bien ser convertida en otras formas útiles como la producción de energía eléctrica.

Las células solares fotovoltaicas transforman la luz del sol en electricidad mediante el efecto fotoeléctrico, es decir que los materiales absorben fotones (partículas lumínicas) y liberan electrones, con la consiguiente producción de corriente eléctrica. Una producción de energía eléctrica que requiere mucho espacio, la media global es de 170W/m2, por lo que la provincia de Segovia con sus bastas extensiones puede servir de localización a este tipo de instalaciones. Recordemos además el coste de producción de energía fotovoltaica ha descendidito por la bajada del precio de las placas solares en España, de hecho las placas solares se han abaratado más de un 80% en la última década.

Una energía solar fotovoltaica que puede ser aprovechada directamente o bien ser producida en grandes centrales de potencia conectadas a la red, lo que determina el nacimiento de una nueva actividad económica en el centro peninsular, la producción de energía eléctrica de origen fotovoltaico, una actividad empresarial con un futuro asegurado.

La potencia instalada en España de energía solar fotovoltaica sumó la cifra de 5.817 MW en 2019, una industria renovable en continua expansión, que puede tener sus instalaciones en la provincia de Segovia, como la futura planta fotovoltaica denominada FV Otero con 505 megavatios y una inversión de 220 millones de euros, constituyendo otra alternativa en el desarrollo económico provincial. La industria segoviana representa el 16% del producto interior bruto provincial, por lo que la instalación en nuestra provincia de empresas dedicadas a la industria fotovoltaica puede incrementar el sector industrial de nuestra provincia, cuando la inversión prevista en esa industria a nivel nacional se cifra en 20.000 millones de euros para instalar 30 GW de energía fotovoltaica hasta el año 2030, multiplicándose por tres la capacidad actual. El objetivo es que los componentes fotovoltaicos necesarios para construir esa nueva capacidad tengan una fabricación nacional, y para conseguir una reactivación de la economía española y la reactivación tras la actual crisis del covid-19, aprovechando nuestro mejor recurso solar y un territorio ampliamente disponible.

Una oportunidad que debe ser aprovechada por la industria segoviana, en la atracción de empresas de fabricación de componentes en el sector de energía fotovoltaica, en el fomento de los servicios de mantenimiento de esas nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica, y en la formación de los nuevos trabajadores de dicha actividad productiva. Un sector de la energía fotovoltaica que puede alentar la industria segoviana, al mismo tiempo que puede convertirse en una actividad económica complementaria en las zonas rurales, castigadas por la despoblación y la falta de oportunidades.