La oportunidad de Fernán

La incorporación de Fernán a la Gimnástica es lo que vulgarmente se conoce como un ‘fichajazo’. Vertical, habilidoso y con último pase. Un regalo para una Gimnástica que se ha visto metida de lleno en un jaleo maravilloso. El ascenso directo está ahí y el club está entre la euforia que supondría lograrlo y el ‘marronazo’ – otro vulgarismo – que obligaría a buscar el más de medio millón de euros extra, como mínimo, que haría falta para competir en la categoría.
Fernán llega en primer lugar porque él así lo quiere, que es mucho. Está agradecido por el cariño recibido, porque lo han dejado finalizar la recuperación de su lesión en Segovia y porque en la Gimnástica llevan tiempo importando más los intangibles a la hora de convencer a los futbolistas que lo crematístico. Con Fernán ha funcionado igual que con otros no lo hizo. Cuestión de prioridades.
Tengo dudas con respecto a si Fernán es el tipo de jugador que más le urge en este momento a la Sego, pero es incuestionable que se trata de una oportunidad irrechazable. A poco que esté sano, que así lo aseguran, puede ser diferencial.
Una vez más la prudencia y los condicionantes de la Gimnástica en el mercado invernal han dado sus frutos. Sergi Molina se ha destapado como un central de otra categoría y Fernán tendría hueco en cualquier plantilla de Primera RFEF. Es momento de dar las gracias a los delanteros que no quisieron venir, que los hubo, y a los clubes que no dejaron venir a los que sí querían hacerlo. Deportivamente es difícil que le hubiera ido mejor a Sego, y la llegada de Fernán no habría sucedido.