La cumbre

Hace ya cuarenta años, o sea en otra vida, fui de las que votaron NO a la integración de España en la OTAN. Sin embargo he de reconocer que Felipe González acertó y que en el “paquete” para que España pudiera ocupar un lugar en el concierto internacional, tan importante era formar parte de la Unión Europea como de la OTAN.

Así que no dudo en reconocer la importancia de la celebración de la cumbre de la OTAN en Madrid, en la que durante unos días los dirigentes de los países occidentales van a debatir nada menos que sobre el futuro de nuestro mundo.

Ojalá acierten porque lo que está en juego es nada menos que seguir viviendo en paz. Pero la cuestión de fondo es cómo y qué papel debe jugar la OTAN del siglo XXI cuando tenemos una guerra en el corazón del Viejo Continente.

Quizá por eso resultan inquietantes las declaraciones de algunos dirigentes occidentales, cuyos discursos tienen un punto belicista, como si creyeran que en este conflicto que se está viviendo en Europa la diplomacia tiene poco que hacer.

Sin duda, Occidente tiene el derecho de defenderse y prepararse para cualquier contingencia como la que estamos viviendo a cuenta de la invasión de Ucrania, pero ya digo que me inquietan algunos discursos y declaraciones porque detrás de las grandes palabras se esconden muchas realidades. Y una realidad es que, para algunos, la guerra suele ser un buen negocio. En toda Europa, amén de en Estados Unidos y otros países de la órbita occidental se están llevando a cabo grandes inversiones en armamento.

Por eso insisto en que, me gustaría escuchar, además de la apuesta por armarnos hasta los dientes, que Occidente tiene también, además de con armas, capacidad para buscar la manera de acabar con el sufrimiento que Putin está infligiendo a Ucrania y devolver la tranquilidad y la paz a los ucranianos.

Desde luego no caben ingenuidades, Putin es un autócrata como tantos otros que gobiernan otros países y por tanto hay que estar preparados para lo que puedan hacer.

“Si vis pacem, para bellum”: Si quieres la paz prepárate para la guerra, escribió Flavio Vegecio Renato en el siglo IV. Pero yo añadiría otra que le atribuyen a Moshe Dayan, uno de los militares más brillantes del siglo XX, héroe y estratega de la Guerra de los Seis Días: Si quieres la paz, habla con tus enemigos.

Por eso, además de estar preparados para defender Occidente, y sin caer en buenismos ni ingenuidades, pienso que los dirigentes políticos que se reúnen en Madrid deberían aprovechar esta cumbre para hablar también de valores y en la apuesta por la de diplomacia y no cifrar todo en cuantas unidades y armamentos van a acumular en las fronteras con Rusia.