Julio Feo – El Zaguán. Turégano

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Hace veinte años, en el 2000, fui a comer a El Zaguán con una amiga. Recuerdo que comimos muy bien, pero no me pregunten por qué no recuerdo nada más.

A mi amiga desde poco después de ese día no la he vuelto a ver, aunque de vez en cuando intercambiamos algún guasap. Para mi sorpresa hace un par de semanas me envió uno con una foto de la fachada del Zaguán y con un texto que decía “En el Zaguán se sigue comiendo de p.m.”

No me he podido resistir y al Zaguán he vuelto esta semana, veinte años más tarde.

La plaza de Turégano si se mira desde un extremo parece estar presidida por el castillo. Y en una esquina de esa plaza, debajo del soportal y frente al Ayuntamiento, está El Zaguán que es un restaurante a la par que un pequeño hotel con encanto. Lo inauguraron a finales de los años noventa del pasado siglo. Es un edifico antiguo magníficamente restaurado en el que se han conservado la madera, las vigas y el ladrillo visto.

Al entrar en el local a la izquierda hay un pequeño mostrador para la recepción del hotel y a la derecha un bar con una barra no muy grande, con una preciosa encimera de madera.

Se entra al comedor, salón con techos altos y vigas de madera vista, y en un extremo una chimenea francesa y en el otro un horno de asar junto a la puerta de la cocina, y entre los dos, catorce o quince mesas que pueden acoger unos sesenta comensales. En las paredes unas cuantas fotos antiguas y algún objeto rústico.

Mi visita tuvo lugar en miércoles y no tenía reserva. Me atendió un solícito camarero uniformado de negro y me pidió que esperara unos minutos en el bar, fueron muy pocos los que tuve que esperar para que una camarera me invitara a pasar al comedor y me acomodara en mi mesa. Me sorprendió que siendo miércoles hubiera diez o doce mesas ocupadas por unas veinte personas.

El camarero me cantó los siete u ocho primeros y otros tantos segundos de lo que sin duda era el menú del día. Recuerdo que había cocido completo, macarrones , judías verdes y arroz con conejo que fue lo que yo elegí. De segundos también gran variedad y yo pedí unas albóndigas.

Para beber una clara y agua

Servicio amable, rápido y eficiente.

En el Zaguán de lunes a viernes tienen un menú del día de doce euros .

El arroz caldoso, casi meloso cocinado con conejo y verduras estaba buenísimo. Pena que el punto del arroz estaba un poco pasado para mi gusto. El plato copioso y con un trozo de conejo me dejo ahíto y casi sin apetito para el segundo que eran las albóndigas . Un plato con siete albóndigas en salsa y con patatas. Las albóndigas correctas, la salsa escasa pero rica y las patatas fritas, patatas congeladas. No pude acabar las albóndigas y dejé tres en el plato. De postre pedí un zumo de naranja.

El resumen es que se sigue comiendo muy bien en el Zaguán, con una estupenda relación precio calidad. La cuenta fueron doce euros.

Por curiosidad pedí ver la carta y lo que más me sorprendió es la importante oferta de vinos que tienen y a precios razonables.

En la carta ofrecen dieciséis entradas de las que a mí me han llamado la atención los morretes con setas , el bonito marinado con tomate y ajo blanco y los huevos escalfados con boletus a la crema.

Un apartado de pescado con dos bacalaos, uno de ellos al estilo de Turégano; dos ofertas de merluza y chipirones y bonito.

En el capítulo carnes, cordero, cochinillo, solomillo y carrillada de cerdo y dos ofertas sugerentes, un carpaccio de solomillo al tomillo con Idiazábal y un rabo de buey relleno de setas y foie. Acaban con una buena oferta de postres.

Veinte años manteniendo el nivel merecen un aplauso .

El Zaguán.
Plaza de España 16.
40370.
Turégano, Segovia.
Tno 921 50 11 65.