Jesús Postigo – El cisne negro

476

La teoría del cisne negro’ es una metáfora utilizada por el filósofo Nicolas Taleb que describe aquellos sucesos que ocurren por sorpresa, qué ningún analista había previsto ni tenido en cuenta y que para bien o para mal, termina teniendo un gran impacto y con grandes consecuencias. De pronto, sin pensarlo y por supuesto sin preverlo, sucede algo inesperado. Y este imprevisto genera un gran impacto, una repercusión enorme, incluso susto, miedo o turbación. Estos son los sucesos denominados cisne negro.

Según Taleb, para que un acontecimiento pueda ser catalogado como cisne negro, tiene que cumplir tres propiedades:

Hecho inesperado: no existe ninguna señal de que vaya a suceder.

Impacto extremo: tiene gran relevancia social y económica.

Visto retrospectivamente, hay evidencias de que se podía haber evitado.

EL COVID19 fue inesperado y sobre todo en China, pero no en el resto del mundo. El impacto ha sido extremo, ya vimos lo que pasó en China y lo que está pasado en el resto del mundo y en particular en España. Pero desde luego, y cada vez hay más evidencias, si no se podía haber evitado en su totalidad, sí al menos se podía haber minimizado, paliado o reducido en gran medida su impacto en España, como así se ha hecho en otros países.

Ante cualquier cisne negro que acontece inicialmente en otra parte del mundo, los gobernantes responsables han de prever las consecuencias que se pueden producir en su país, y desde luego el Gobierno de España, que estaba a otras cosas, no quiso ver el riesgo que se avecinaba, a pesar de las advertencias e informes que tenía sobre la mesa. Y lo peor, no reconocerlo. No hubo sorpresa en el Gobierno, no, estaban suficientemente informados de la letalidad de esta epidemia, pero la ideologización de muchos de los miembros del mismo, las divisiones internas y la falta de reconocimiento de la existencia del propio riesgo, hizo que el factor tiempo, que teníamos a nuestro favor al estar avisados, se esfumara.

Es inasumible la cantidad de personas ya fallecidas e infectados, y que ya el 15% de los profesionales de la sanidad, que jugándose la vida actúan como muro de contención y sanación de los enfermos, estén ya contagiados. Es inaceptable que estemos en esta situación y que pueda seguir creciendo por la falta de protección de los mismos, y esto se debe al cuarto error, la nefasta gestión de esta crisis con la mentira y la incompetencia, y además, con arrogancia e insolencia. Así no.

——
(*) Diputado de Segovia por el PP.