J. L. Salcedo – Presentación de Agapito Marazuela después de la G. Civil

La presentación de Agapito Marazuela después de la Guerra Civil

El Adelantado de Segovia publica con fecha 27/05/2019 la noticia de que el 21 mayo de 2019 se celebraron los premios Max en el Teatro Calderón de Valladolid recurriendo varias veces a la obra del folklorista segoviano Agapito Marazuela Albornos que sonó de la mano del Nuevo Mester de Juglaría y en su texto se manifiesta que a partir de 1958 reaparece el maestro de la Guitarra y dulzaina, a consecuencia de habérsele hecho un homenaje. Si bien es cierto lo que se dice se comete una inexactitud en cuanto a la fecha de su reaparición en público. Sabido es que el maestro como consecuencia de sus ideas políticas fue “enchironado” por el régimen franquista.

Ocurrió que por el año 1947 un grupo minúsculo de segovianos publicó un, llamémosle, “libelo” de carácter comunista, comandado, y lo digo para su honra, por el célebre jurisconsulto Manuel González Herrero, entre los que estaban Antonio Lucio Cuesta, Mariano Núñez (Mariano el de la Huerta) y un par de jóvenes más.

Repartieron dicha revista pero llegó a manos de la policía, que como no es tonta, al ver aquella hoja ofensiva tirada a ciclostil, indagó, cogió infraganti a los autores e ipso facto les metió en la cárcel, ya que el “delito que habían cometido era considerado de lesa patria” (sic).

Este grupo coincidió con Agapito Marazuela en la trena probablemente en Ocaña y siendo todos segovianos establecieron una gran amistad que duró hasta la muerte del maestro. Incluso Manuel González Herrero publicó un libro describiendo la biografía de Agapito.

Pero Antonio Lucio pertenecía al Cuadro Lírico, después llamado Julián Gayarre, y en su ausencia tuve yo que sustituirle como galán en una serie de “bolos” que hicimos por los pueblos de la provincia.

Llegamos al año 1954, ya formado el “Gayarre” a mí se me ocurrió formar un espectáculo de “varietés” con gente segoviana a imitación de una gala que llevaba el célebre periodista y presentador Bobby Deglané que se representó en el Teatro Cervantes de Segovia. El caso es que hicimos unas dieciocho representaciones por unos diez pueblos y llegadas las navidades del año 54 un día hablando con el capitán de la Cruz Roja Don Alberto González Gómez, le ofrecí representar el espectáculo al que dimos el nombre de “Fantasía Lírica” a beneficio de dicha institución. Le pareció bien y comenzamos a ensayar. Ya los internos en cárceles estaban liberados y Antonio Lucio junto al que fue célebre periodista Cirilo Rodríguez eran colaboradores del evento. Al primero, con el ánimo de reforzar el espectáculo, se le ocurrió ampliarle con la inclusión de una actuación de Agapito Marazuela, al que conocía por haber estado ambos internos en el mismo penal. Total que fuimos a visitar a Agapito para invitarle a que actuara en nuestro espectáculo. Allí bajamos a verle Antonio, Luis Maroto, Luis Gómez y mi persona en su humilde casita próxima al arco de la Fuencisla donde mal vivía con una señora que debía de ser familiar.

Llegamos, nos acogió con mucho cariño y nos invitó a sentarnos alrededor de una mesa camilla con faldas que ocultaba un brasero de cisco encendido y una vez acoplados previa firma al brasero, comenzamos a relatarle el motivo de nuestra presencia, no sin antes Agapito mandar a la señora que sacara un porrón de vino tinto del cual libamos todos.

Con toda la amabilidad del mundo, nos dijo que consideraba que no podía aceptar el ofrecimiento dadas las circunstancias por las que él se había manifestado con ideas que no comulgaban con el régimen. Entonces nosotros jugamos la última carta diciéndole que en esta ocasión el evento no tenía connotaciones políticas ya que se trataba de dar un beneficio a la Cruz Roja que era una institución aséptica en política. Entonces, aún negándose, nos dejó la puerta abierta para que bajáramos otro día para él pensarlo detenidamente.

En efecto volvimos a bajar y después de un trago del consabido porroncillo de vino, se explayó ya con toda la sinceridad y nos dijo: “Siendo una evento a beneficio de la Cruz Roja estoy a vuestra disposición”.

El espectáculo se dio el jueves, 27 de enero de 1955 en el Teatro Cervantes. Después de todas nuestras actuaciones (mi persona fue el presentador) actuó Agapito Marazuela que interpretó a la guitarra obras de Sort, Malast, Albéniz, Tárrega y unas granadinas del mismo Agapito.

Un grupo de público de las localidades de gallinero, no conociendo la gran maestría del concertista y siendo un majar musical no apto para todos los paladares, alborotó un poco y tuve que salir al escenario a reprenderles por su actitud. El Adelantado de Segovia del día 28/1/55 se hizo eco de esta irregularidad.

Es decir que la primera actuación en público después de la Guerra Civil del gran maestro, Agapito Marazuela Albornos, concertista de guitarra, tuvo lugar el jueves, 27 de enero de 1955 en dos funciones de tarde y noche en el Teatro Cervantes. Al Cuadro Lírico Julián Gayarre le cabe el honor de haber sacado a la luz por primera vez, después de la Guerra, a Agapito, ya que el hombre estaba cuasi oculto entre las sombras de su humilde morada próxima a la ermita de la virgen de la Fuencisla y a mi persona le cabe el orgullo de haber sido el primero que le presentó.