Gestión y compromisos

No dudamos de que gestionar la pandemia es complicado. En España, en Alemania o en Gran Bretaña. También lo es, cómo no, en Castilla y León. Quienes muy ufanos sacaban pecho en Europa sobre su gestión sanitaria y enfocaban con el dedo acusador a nuestro país, han tenido que sufrir después en sus carnes la dolorosa realidad del virus.

Pero esta introducción no nos impide analizar, y enjuiciar, la gestión que se viene realizando en nuestra provincia, y más cuando se une con la subsistencia de algunos problemas en las infraestructuras sanitarias que no parecen tener visos de solución, al menos si nos atenemos al proyecto de Presupuestos de la Junta de Castilla y León.

Ni en el conjunto de España ni en Castilla y León se ha hecho público el plan de vacunación, si es que existe

Por mantener cierta lógica en el discurso, empezaremos con el ritmo de la vacunación: no se entienden, ni se han explicado, las causas por las que Segovia, que tanto sufrió en la primera ola, ocupa el último puesto a escala regional. El jueves el presidente Mañueco eludió contestar esta pregunta. En realidad, ni en el conjunto de España ni en Castilla y León se ha hecho público el plan de vacunación, si es que existe, siendo este un instrumento que deviene necesario para la eficiencia en la administración de las vacunas.

No parece buena estrategia, tampoco, la comunicación de las limitaciones de la libertad personal y de las restricciones de la actividad económica. Parece que el vicepresidente de la Junta y la consejera de Sanidad sean los encargados de alertar con medidas drásticas que después se quedan en agua de borrajas. Lo hizo el vicepresidente hace tres meses, lo repitió la consejera hace unos días y lo ha vuelto a realizar el vicepresidente hace unas horas. En cuanto a la lógica de las medidas, ¿qué razón subyace a que, con semejantes tasas de incidencia, hace dos meses se cerrara la hostelería al completo y ahora solo los interiores? ¿Tiene sentido que el presidente de la Junta anuncie un cierre perimetral de la Comunidad Autónoma a tan largo plazo sin saber cómo va a evolucionar la pandemia en los próximos meses? ¿No sería razonable aplicar medidas restrictivas por demarcaciones y negociar pasillos sanitarios que palíen el rejón de muerte sobre algunos sectores económicos? El ejemplo de Madrid no es baladí, ni tampoco el del Gobierno central cuando negoció esos pasillos con mercados turísticos de origen extranjero en el principio de la segunda ola.

Es lo que tiene ser un periódico más que centenario y con el único interés centrado en Segovia: que la memoria sigue fresca y el ánimo alerta

Llama la atención, sin embargo, la escasa contestación interna que existe a nivel político por parte de cargos y alcaldes de municipios con intereses sanitarios y económicos. Al menos públicamente. Como también es destacable la atonía que en estos momentos parecen sufrir proyectos como la segunda infraestructura sanitaria, que en su día se agilizó —y nosotros lo ensalzamos— por parte de responsables del Gobierno regional. Existe un compromiso del presidente Mañueco que se plasmó en las páginas de este periódico el 12 de julio del 2020, y que no olvidamos; simplemente estamos a la espera de la aprobación definitiva de los Presupuestos de la Comunidad. Como tampoco dejaremos de lado la necesidad de solventar el déficit en el servicio de radioterapia, y sobre el que también existe un compromiso en este caso del PP provincial y regional. Es lo que tiene ser un periódico más que centenario y con el único interés centrado en Segovia: que la memoria sigue fresca y el ánimo alerta.