Francisco García Ayuso, Académico de la Lengua

Francisco García Ayuso nació en Valverde del Majano (Segovia) el 24 de julio de 1845, huérfano de padre y madre, con once años marchó a Segovia para iniciar el estudio de Humanidades en el Colegio de Huérfanos con el padre Francisco Tiburcio Arribas. En 1859 solicitó entrar como novicio en el Colegio de Priego de los Franciscanos, donde fue admitido novicio de coro el 4 de febrero de 1860, para continuar en Tánger y en Tetuán el estudio de las leguas semíticas: el hebreo en Tetuán bajo el maestro José Koriat y en Tánger de la mano de Fabier. Dos años más tarde ingresó en el Seminario de El Escorial donde amplió sus estudios de latín, al tiempo que estudiaba francés, inglés, alemán, griego y hebreo con el doctor J.J. Braun, filólogo alemán y profesor del seminario, que se convertiría en maestro durante cinco años, al mismo tiempo que enseñaba a profesores y seminarias el árabe y estudiaba Historia eclesiástica.

Una vez acabada su formación, explicó hebreo, francés y alemán en el Seminario Conciliar de Ávila, y en 1868 marchó a la Universidad de Munich donde perfeccionó el hebreo con el doctor Ethé, estudió sánscrito y zend con el profesor Haug, gramática comparada, árabe y persa, con el profesor Muller, así como inscripciones cuneiformes asirías y persas, junto con el aprendizaje del siriaco, turco, etíope, además de realizar cursos de historia, y poesía bíblica con el profesor Haneberg. A su vuelta a España en 1870, se convirtió un magnífico especialista en filología y en el mundo oriental, por lo que fue nombrado profesor auxiliar de la Universidad Central (1871-1873), al mismo tiempo que imparte conferencias de gramática sánscrita en el Ateneo de Madrid (1873-73), mientras que el 12 de octubre de 1884 obtuvo el grado de Licenciatura en Filosofía y Letras tras defender el tema “Descripción geográfica de los países comprendidos entre el Éufrates y el Mediterráneo”. Al año siguiente, 1885 obtiene el doctorado con la lectura del discurso sobre Buda y Nirvana, y continúa ampliando sus conocimientos sobre filología, su estudio del sánscrito y la historia y religiones de la India, aunque su activismo católico le impidió obtener la Cátedra de sánscrito por razones políticas, una Cátedra creada en 1877.

Su trabajo en relación con la indoeuropeística se centra en dos libros: “El Estudio de la filología en relación con el sánscrito” y el “Ensayo crítico de Gramática comparada de los idiomas indoeropeos”, que se complementa con la publicación de su tesis doctoral bajo el título “El nirvana budista en sus relaciones con otros sistemas filosóficos”, en 1885. Las luchas académicas y políticas, mezcladas con el ámbito religioso, le apartaron de la Universidad, y en 1871 funda su Academia de Lenguas en la calle Capellanas 12 de Madrid, que en 1878 trasladaría a la Corredera Baja de San Pablo 6, donde se enseñaba francés, italiano, portugués, alemán y español para extranjeros, así como griego, latín, sánscrito, zend o persa y gramática comparada de los idiomas indo-europeos, junto con el árabe, hebreo, siriaco, etíope, al mismo tiempo que se imparten clases preparatorias de aduanas, telégrafos, etc.

Francisco García Ayuso participa en el nacimiento del Orientalismo en España con una afanosa actividad al propio tiempo que ejerce como catedrático de alemán en el actual Instituto San Isidro en Madrid desde el 27 de julio de 1888 hasta su fallecimiento el 17 de mayo de 1897. El gran reconocimiento de su trabajo vino con su ingreso en la Real Academia Española, siendo propuesto por Aureliano Fernández Guerra, Marcelino Menéndez Pelayo y Gaspar Núñez de Arce. Francisco García Ayuso fue elegido académico de número de la Academia Española, tomando posesión el 6 de mayo de 1894 y ocupando el Sillón U de dicha Academia, tras la lectura del discurso: Estudio comparativo sobre el origen y formación de las lenguas neosánscritas y neolatinas. Dedicado sobre todo a la enseñanza de lenguas, no abandona su actividad investigadora que es abrumadora, se especializa en el estudio del sánscrito y publica en 1871 el libro antes citado, “El Estudio de la filología en su relación con el sánscrito”: en el mismo año publica “Lenguas de América”, y “Gramática árabe según el método de Ollendorf”, le siguen las siguientes obras: “Estudios sobre el Oriente. Los pueblos iranio y Zoroastro” (1874), “Estudios sobre el Oriente. Irán o del Indo al Tigris” (1875), los libros de viaje como ”Viajes de Livingstone al África Central, desde 1841 a 1873” (1876), “Viajes de Mauch y Baines al África del Sur” (1876), “Viajes de Schweinfurth al África Central” (1877), “Viaje de Rohlfs de Trípoli a Lagos, a través del desierto del Sahara” (1878), y “Los descubrimientos geográficos modernos en África y en el Polo Norte” (1877), junto con su magnífico libro “Afganistán” (1878).

Publica también los libros referentes a la “Gramática árabe” (1871 y 1883), “Gramática francesa” (1879 y 1887), “Gramática inglesa” (1880); “Gramática alemana” (1893), así como libros de lectura francesa (1879 y 1883), alemana (1880), lo que acredita que sus conocimientos en filología eran realmente extraordinarios. Como su interés en la filosofía en su libro “Las religiones y los Idiomas de la India“ (1883), en la geografía y la idiosincrasia de los pueblos en su trabajo “Cabos sueltos o hechos importantes de la historia y de las tradiciones de los pueblos: examinados a raíz de los descubrimientos modernos” (1876), lo que constituye todo un ejemplo para los segovianos en orden a la valoración del conocimiento y el estudio de otros países y culturas.