Feliz año 2022 saludable

No encuentro mejor palabra para felicitar el año nuevo, recién estrenado, que desearles un AÑO NUEVO SALUDABLE. No solo el sistema sanitario nos proporciona salud. Saludable: “DAR SALUD” debería convertirse en un estilo y en una actitud de vida. Cuidarnos y dejarnos cuidar. Honramos la dignidad de las personas cuando las cuidamos bien. Nos atendemos unos a otros y a nosotros mismos si nos cuidamos adecuadamente. Deseamos cuidarnos bien, con esmero, con ternura, dando la suficiente importancia a las necesidades del cuerpo, pero también a las demás dimensiones del ser humano. El dinamismo de cuidar debemos extenderlo también al mundo, a la naturaleza, a la ecología. Esto es “dar salud”

El año nuevo, que se nos presenta complejo, nos invita a afrontarlo de forma saludable. Julián del Olmo en su último SALMO PARA UNA VIDA NUEVA, nos anima a encararlo con frase castiza: “agárrate que vienen curvas”. Lo trascribo:

“Agárrate que vienen curvas…para no ir dando bandazos por la vida mientras circulamos por viejas carreteras, algunas intransitables para los tiempos que corren, con riesgo de quedarnos tirados en la cuneta y tenga que venir la grúa a rescatarnos.

Agárrate que vienen curvas… pero sin perder de vista el camino para no salirse de la calzada y mirando de vez en cuando por el retrovisor para ver si alguien nos quiere adelantar y darle paso, porque va abriendo el camino que nosotros después seguiremos.

Agárrate que vienen curvas… y el tramo es propenso a los accidentes, en unos casos porque vamos muy rápido y nos pasamos de frenada, en otros, porque vamos muy lentos provocando retenciones y alcances que dificultan la circulación y retrasan la llegada al lugar de destino.

Agárrate que vienen curvas… porque junto a los momentos de bonanza, los pronósticos anuncian mal tiempo: lluvias torrenciales, huracanes, cambio climático, crisis económica global, migraciones a gran escala… por eso hay que llevar el cinturón de seguridad abrochado, y agua y alimentos para una posible emergencia.

Agárrate que vienen curvas… y se aconseja circular por la vida con precaución para seguir el ritmo de una sociedad en tránsito hacia lo “desconocido”, sin saber si será mejor o peor que la que dejamos atrás, pero que ciertamente será “diferente”.

Agárrate que vienen curvas… pero que no cunda el pánico porque no vamos solos, la circulación es intensa y viajamos en compañía, y somos muchos los que estamos dispuestos a vivir y a compartir esta “nueva etapa” de la Humanidad y de nuestra historia personal en la que todo, o casi todo, será “nuevo” como el año que comienza, como el futuro que nos espera.

Dice el Señor: No tengáis miedo a quienes pueden matar el cuerpo, pero no pueden matar el alma (Mt 10,28), y sabed que yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28,20)”.

El papa Francisco en su Mensaje para la 55 Jornada Mundial de la Paz que celebramos ayer, día 1 de enero, incide en tres aspectos que, de ponerlos en práctica, nos ayudarán a construir la paz y vivir una vida saludable:

“1.- Diálogo entre generaciones para construir la paz: La crisis global que vivimos nos muestra que el encuentro y el diálogo entre generaciones es la fuerza propulsora de una política sana, que no se contenta con administrar la situación existente con parches o soluciones rápidas, sino que se ofrece como forma eminente de amor al otro, en la búsqueda de proyectos compartidos y sostenibles. Dialogar significa escucharse, confrontarse, ponerse de acuerdo y caminar juntos.

2.- La instrucción y la educación como motores de la paz hacen a la persona más libre y responsable y son las bases de una sociedad cohesionada, civil, capaz de generar esperanza, riqueza y progreso. Contribuyen a un desarrollo humano integral.

3.- Promover y asegurar el trabajo construye la paz. El trabajo es expresión de uno mismo y de los propios dones, pero también es compromiso, esfuerzo, colaboración con otros, porque se trabaja siempre con o por alguien. En esta perspectiva marcadamente social, el trabajo es el lugar donde aprendemos a ofrecer nuestra contribución por un mundo más habitable y hermoso”.

Lo dicho. FELIZ Y SALUDABLE AÑO 2022.


(*) Catedrático emérito.