Esto ya no tiene nombre

El año 2022 se ha convertido sin duda alguna en el peor año de lo que va de siglo en cuanto a incendios forestales. Y lo que está pasando en España este año, por desgracia, empieza a ser una costumbre, verano tras verano.

En el año 2018 el Gobierno de Rajoy dejó elaborado el Plan de Actuación Forestal, que tenía como objetivo incentivar la gestión forestal a nivel nacional, consolidar la actividad económica en el medio rural y potenciar el efecto sumidero de nuestros montes, como herramienta esencial para la prevención de incendios y lograr así una mejor adaptación de nuestros ecosistemas a los nuevos escenarios climáticos. En el año 2019 las CCAA presionaron al Gobierno ya de Sánchez, para poner en marcha la Estrategia prevista de Gestión de Incendios Forestales en nuestro país. En noviembre de 2019 se aprobó el borrador de las Orientaciones estratégicas para la Gestión de Incendios. Han tenido que pasar casi tres años para que el Gobierno de Sánchez las apruebe, siendo estas orientaciones imprescindibles para que legislen las CCAA. En el año 2021 el gobierno socialista vació la partida presupuestaria que en origen era de 240M€ destinada a mejorar los medios para luchar contra los incendios, dejándola en 1,44M€ y en el año 2022 el Gobierno volvió a reducir en los presupuestos generales del Estado la inversión para medios de extinción.

A la falta de medios del Estado, de políticas reales del Gobierno de Sánchez, se suma a corto plazo una inminente sequía en nuestro país y la negativa inexplicable del Ejecutivo a destinar fondos europeos del Plan de Recuperación y Resiliencia a inversiones de prevención de incendios y de la gestión preventiva de las masas forestales.

Parece que todo el mundo es consciente de lo que digo, menos el Gobierno de Sánchez y sus monaguillos de Castilla y León, que desde hace cuatro años que lleva en Moncloa, han mostrado un nulo interés por la gestión forestal nacional, un abandono absoluto de las actividades económicas de la España rural y una falta de apoyo a los sectores de la agricultura y la ganadería— entre ellas Castilla y León—, a las que no pierde la ocasión para demonizarlas cada vez que puede con sus socios de Podemos.

Hoy por tanto podemos decir, que hay menos medios y recursos del Estado para luchar contra los incendios en España. Han tenido que pasar cuatro años y más de 350 incendios este año, para saber y conocer públicamente, de la escasez de recursos del Estado destinados por el Gobierno de Sánchez, para prevenir y hacer frente a esta catástrofe que nos destruye.

Y para finalizar, recordar que el Gobierno lleva recaudado en lo que llevamos de año, más de 16.500 M€ de impuestos por causa de la inflación, que los españoles hemos tenido que pagar en exceso. Desde el PP exigimos que ese dinero vuelva a todos, como ya están haciendo en Alemania.