Estado de la Nación

En pleno debate sobre el estado de la nación, escribo esta columna de opinión, con el convencimiento sincero que las dificultades que vivimos en toda Europa por los efectos de la invasión de Putin (el amigo de la ultraderecha de Vox) ha encontrado la respuesta de un gobierno progresista del Presidente Sánchez, en el que se pone de relieve el papel crucial del Estado y la necesidad de políticas de responsabilidad social. Responsabilidad de todos y para todos, en lo que se ha venido en llamar democracia económica, para la igualdad real de oportunidades y conseguir la redistribución de la riqueza. Con anuncios como la bonificación del 100 % de los bonos ferroviarios, aumento becas, escuela 4.0, impuestos grandes empresas energéticas y eléctricas, aceleración agenda legislativa, nueva PAC, Refuerzo sistema salud, nuevo marco básico para personal prevención y extinción de incendios, etc. Un presidente sólido, cercano a la realidad y tomando la iniciativa de forma contundente. Esto a la derecha le chirría, siempre les guía el principio de primero repartirse entre los de siempre (se lo llevan a paraísos fiscales para hacer patriotismo), apoyar a los que más tienen y repartir la miseria entre el resto. El ejemplo de las becas en la Comunidad de Madrid para las familias con más de 100.000 euros de ingresos, cerrar centros de salud, etc. es un claro referente de sus políticas y de lo poco que les importa la clase media y la trabajadora.

En el gobierno popular-franquista de Castilla y León ha dejado claro que quieren terminar con el diálogo social, no quieren cumplir los compromisos y Mañueco demuestra que no tiene palabra ni con empresarios ni con sindicatos. Les va más el ordeno y mando, de las reminiscencias del pasado de sus ancestros. El resultado son miles de empleos perdidos en Castilla y León y trabajadores sin oportunidades. Por cierto, en plena ola de calor y con incendios forestales activos, la junta sigue sin reaccionar a la petición unánime de dimisión o cese del Consejero de Medio Ambiente.

Todos los países que padecieron una dictadura, una vez que desapareció buscaron la verdad, depuraron responsabilidades y repararon a las víctimas y sus familias. Se ve que a la vista de la campaña de descrédito del PP y su caverna mediática con la Ley de Memoria Democrática todos esos países están equivocados y los cadáveres en cunetas no son dignos de ser españoles de bien. ¿Es tan difícil estar a la altura y cerrar esa etapa tan negra de la historia de nuestro país como hacen las democracias consolidadas? Que poco creen en la democracia.

Por cierto, los audios de Villarejo, una vez más destapan las cloacas del poder de la derecha, la utilización de la policía patriótica para fines espurios (por suerte es sólo una parte de un cuerpo de funcionarios respetuosos con su trabajo y papel constitucional), pero también de la conexiones con el periodismo indecente que trabaja para fabricar noticias falsas para debilitar la democracia. La ciudadanía no puede obviar que pretenden volver al gobierno los autores de semejante manipulación.

La utilización que realiza hoy el PP y Vox del terrorismo es vergonzosa

No quiero concluir sin manifestar, en estos días que todos recordamos hace 25 años el miserable asesinato de Miguel Ángel Blanco por parte de ETA, y la lección del pueblo español de unidad y repulsa contra la barbarie, mi respeto sincero. Desde hace más de diez años, ETA desapareció por la unidad de los demócratas y la determinación del Presidente Zapatero, del Ministro Alfredo Pérez Rubalcaba y del lehendakari, Patxi López, como exponentes del trabajo realizado. Por ello, la utilización que realiza hoy el PP y Vox del terrorismo es vergonzosa cuando en sus años de gobierno hicieron todo lo contrario a lo que propugnan (Maroto puede dar lecciones de pactos con los abertzales en Vitoria). Sólo pretenden dividir para intentar sacar réditos políticos de algo superado. No tienen escrúpulos.