En todas partes cuecen habas…

Es un dicho frecuente, que utilizamos cuando queremos decir que en todas partes se producen cosas similares. Cervantes lo pone en boca de Sancho cuando éste dice: “No hay camino tan llano que no tenga algún tropezón; en otras casas cuecen habas, y en la mía calderadas”. Esta palabra se utiliza cuando quiere decirse que hay, por ejemplo, exceso de comida que rebasa la capacidad del caldero.

Pues, sí, en todas partes cuecen habas pero, agrego yo, de forma diferente. Y lo digo porque desde La Coruña (A Coruña) me acaban de enviar una foto de la placa que denomina una calle, y dice así: “AVENIDA PORTO DA CORUÑA. Antes Avenida Alférez Provisional. Retirado para a debida restauración da memoria histórica”.

O sea que en todas partes cuecen habas, pero en algunas son más explícitos y consecuentes con la realidad, que en otras. Por ejemplo, en nuestra ciudad se cambia el nombre de Avenida de Fernández Ladreda, el de Blanca de Silos y el de unas cuantas más, y “nos callamos” cómo se llamaban antes y porqué se han modificado. En La Coruña (A Coruña) son más “claros”, más explícitos, más realistas y tratan de que la gente esté informada del porqué de las cosas.

Quiero decir con esto que a ver si aprendemos también aquí de otros, que buena falta nos hace.

Claro que ahora, con esto del calor y de las vacaciones, vamos listos, porque iremos dejan “deberes” para cuando todo mejore, a no ser que se decidan los munícipes a acelerar eso de “licitar 117 contratos en cinco meses”, según ese plan anual de contratación que se informa que fue aprobado por más de 36 y medio millones de euros.

O sea que va a ser  necesario trabajar mucho (con ayuda del aire acondicionado) sin que vaya a quedar mucho tiempo libre para tomar el cafetito de mediodía.

Y como ya se han ido terminando los festivales de todo tipo, con organización oficial, he aquí ahora nos enfrentamos a un mes de agosto que se caracteriza por la celebración de festejos patronales y tradicionales en la mayoría de los pueblos segovianos, y asimismo en algunos barrios de la ciudad. Habrá, pues, dónde elegir y, con las debidas precauciones, tener el coche a punto para los precisos desplazamientos.

Pero en la ciudad no quedaremos tampoco sin nada, porque aparte los festejos ya citados en algunos barrios, por su lado el Palacio de Quintanar ha preparado un intenso programa de actividades nocturnas, que vienen muy bien para este mes que asimismo se presenta caluroso.

Prácticamente todo el mes va a estar cubierto con actuaciones en las distintas dependencias del palacio, con muestras de música de todo tipo, poesía, canto, etc. etc. Por los que hasta ahora han sido habituales asistentes a los actos de este centro, van a tener la ocasión de continuar acudiendo a él, donde supongo que otras varias personas se irán sumando a estas actividades.

Lo curioso de este palacio, y no es esta la primera vez, se vea sometido a obras precisamente en esta época, en la que desde haced muchos años sirve de sede oficial para el Curso de Pintores Pensionados, que también en esta ocasión han visto desplazado su lugar de residencia y trabajo.

¿No puede haber solución  para años venideros?

Otra noticia reciente, sin que merezca comentarios, porque es bien explícita. Según el Índice Global de Confianza, España es el país que más confía en sus profesionales de la medicina y los científicos, seguidos de los docentes, Policía y Fuerzas Armadas. Y atención: “Los políticos son los que menos confianza tienen entre los españoles”.

Habrá que ir aprendiendo la lección de lo que opina el pueblo, al que, precisamente, se deben los políticos de todo partido y toda tendencia. Porque, además, cobran bien, según se dice, de lo que el pueblo aporta a la Hacienda Tributaria.

Un  ejemplo más de tipo “político”: Sobre el ahorro energético, el Gobierno dice (refiriéndose a Madrid): La ley se cumple. Y Madrid responde (al Gobierno): Es precisamente el Gobierno el que apoya descarada y claramente que en Cataluña no se cumpla la ley. (O sea, como para fiarse de los que más mandan).

¡Hala! Y la gran sorpresa; ahora resulta que el cableado no es competencia municipal. La Ilma. Sra. Alcaldesa “dixit” (Dijo). Y PUNTO EN BOCA.