En recuerdo de Mariano Gómez de Caso

Hoy recuerdo de forma entrañable y con un profundo agradecimiento a Mariano Gómez de Caso, una de las primeras personas que conocí al llegar a la coordinación de la Fundación Don Juan de Borbón en 2018. Entonces era concejala de cultura Marifé Santiago, quien junto a José Antonio Gómez Municio, técnico de la concejalía, me presentaron la figura sorprendente y excepcional de María de Pablos. La memoria de Mariano Gómez de Caso está ligada ya para siempre a la de la compositora segoviana, pues fue quien publicó la primera biografía de María de Pablos, en 2016, con el apoyo del Ayuntamiento de Segovia.

Esa biografía se presentó en San Juan de los Caballeros en un concierto memorable.
Son muchas las ocasiones en que me he reunido con Mariano, que siempre tuvo la casa abierta a todos los que nos interesábamos por cualquiera de las personalidades segovianas que investigó. Era emocionante escucharle y verle moverse entre sus libros para contarme sobre Ignacio Zuloaga o sobre sus hallazgos con respecto a María de Pablos. Me encantaba sentarme al ordenador para que me mostrara sus ‘cartas’ (así llamaba a los correos electrónicos que, escrupulosamente, archivaba en su ordenador). Era un investigador modesto, auténtico, de los pies a la cabeza.

Hoy quiero compartir en estas líneas la admiración que le tenía. Era una persona muy humilde y sencilla, que trataba con delicado respeto y casi devoción a sus ‘investigados’, especialmente, he de decir, a María de Pablos. Sorprendía su apasionado afán por encontrar más datos sobre la autora. Mostraba con naturalidad su enfado y frustración ante la cantidad de trabas que se encontraba en su camino investigador, que él atribuía al hecho de que María fuera mujer. Mariano era profundamente feminista. Era inspirador escucharle hablar sobre la cantidad de anécdotas que había sufrido su misma mujer por el hecho de serlo, con una indignación que sorprendía en un hombre de su edad.

Pronto comencé a hacer de ‘cartera de buenas noticias’, y disfruté mucho cada vez que le llamaba para darle alegrías, porque significaban mucho para él en estos últimos años de salud complicada. “Mariano: tenemos otra investigadora, Pilar Serrano Betored, y ella ya ha viajado a París e Italia a buscar más datos”. “Mariano, con el apoyo de la Fundación Don Juan de Borbón, vamos a transcribir la obra de María, no sabes el interés que están poniendo instituciones nacionales e internacionales al respecto”. “Mariano, en tales o cuales sitios se ha tocado su obra”. “Nos escriben músicos interesados, Mariano”. “Mira, otro artículo sobre María”. Y así hasta que comenzó la pandemia. Una semana antes habíamos presentado la segunda biografía de la compositora en Segovia y en la Residencia de Estudiantes en Madrid. Me decía: “Se está haciendo justicia, Noelia”, algo que repitió también en aquel documental en el que colaboró. Hoy queda su voz débil y entrecortada grabada en mi memoria regocijándose: “Quién me iba a decir a mí que María de Pablos me daría tantas alegrías”.

Pues sí, Mariano, y todo gracias a la semilla que sembraste y que nos ha permitido a muchos continuar cultivando. Gracias a ello ahora Segovia tiene una calle María de Pablos en un barrio que honra cada año su memoria, en alianza con la Fundación Don Juan de Borbón, celebrando el Encuentro y el Concurso Internacional de Compositoras con su nombre; se han hecho grabaciones y ediciones de sus partituras, se programa su música en distintos lugares dentro y fuera de España, y un etcétera que seguirá creciendo, y en el que se incluye ese Ensemble ‘Maria de Pablos’ que, cómo no, ha nacido en Segovia.

Gracias por todo, Mariano. Siempre vivirás conmigo, con nosotros, gracias a la obra de María de Pablos y a la historia que comenzaste a descubrir.


Noelia Gómez González, coordinadora de la Fundación Don Juan de Borbón