En los PGE 2022, hablemos claro

La semana viene marcada por la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2022, en el Congreso de los Diputados, que se producirá mañana jueves, para continuar su tramitación en el Senado.

Me gustaría, huyendo del ruido de la derecha, que los lectores conozcan realmente a lo que el PP y la ultraderecha van a votar en contra a través de sus parlamentarios: Subida de las pensiones con respecto al IPC, Subida del salario de los empleados públicos del 2 %, aumento plazas empleo público con mayor tasa de reposición, para permitir que los servicios públicos sigan prestando servicios a la ciudadanía, llegada de 27.000 m euros en fondos europeos, para modernizar la economía, avanzar en la digitalización, en la economía verde, transformación ecológica, en la innovación, industrialización, etc.

Además al aumento en un 23,3% las partidas para dependencia, más de 4.000 m euros para el reto demográfico, impulso llegada banda ancha al territorio, aumento del bono social térmico, aumento partidas para el Ingreso Mínimo vital, aumento recursos para luchar contra la maldita violencia de género, apuesta para los jóvenes del bono cultural, 250 euros para ayudas al alquiler de vivienda, aumento histórica para las becas hasta alcanzar el presupuestos más alto de la historia. Seguro que faltan cosas para avanzar, pero es el camino.

En materia sanitaria el presupuesto, sin incluir vacunas, se incrementa en un 11 %, de reseñar la subida del IPREM para conseguir aumento ayudas a los más vulnerables, o el aumento en un 7,7 % de las partidas para investigación, desarrollo, innovación y digitalización, o el plan de 2140 m. euros para el impulso de la Pyme.

Se establece un tipo mínimo del 15 % en el impuesto de Sociedades, para que quien más tiene pueda por responsabilidad social contribuir al reparto de la riqueza y el principio de igualdad de oportunidades. A todo esto, y podría seguir, votan en contra.

Frente a esto vemos como recorre todo Europa la notica de la asistencia del todavía líder del PP, Pablo Casado, a la misa en honor del dictador Franco, con banderas franquistas y demás parafernalia fascista, cuando intenta dar imagen de moderación, centrismo, etc. En pleno siglo 21, esto certifica que en nuestro país ha desaparecido la derecha moderada y triunfan las tesis de la ultraderecha.

Y en Castilla y León, siguen retumbando los ecos de la imputación judicial a la propia Junta de Castilla y León y sus altos cargos de la Consejería de Economía, por la que se piden 24 m. euros de fianza. No pueden ser los ciudadanos quien lo paguen, deben ser desde el propio PP los que lo abonen por su nefasta gestión en “Sicilia y León”. ¿Se imaginan esta noticia con un gobierno socialista? ¿Cuántos telediarios, emisoras, editoriales, etc. pedirían responsabilidades cada día?

No quiero terminar sin sumarme un año más a las reivindicaciones del día 25 de noviembre, día Internacional contra la violencia de género, que se celebra mañana, ya que es penoso vivir en una sociedad en la que algunos se permiten negarla. Debemos erradicar de una vez esa violencia hacia la mujer, por serlo. Es necesario que vivan libres y sin miedo. Todo mi apoyo para seguir avanzando.


(*) Diputado del PSOE por Segovia